Una protesta de pasajeros por demoras en el servicio de trenes de la ex línea
Sarmiento en hora pico derivó ayer a la mañana en el incendio de ocho vagones de dos formaciones
distintas y la destrucción de las estaciones de Merlo y Castelar, en el oeste del conurbano
bonaerense.
El gobierno habló de "sabotaje" y acusó a un militante del Partido Obrero,
identificado como José María Escobar, de haber organizado las acciones que derivaron en los
desmanes, que comenzaron minutos antes de las 7 y concluyeron más de cuatro horas después por la
intervención de la policía.
El ministro Aníbal Fernández confirmó anoche que militantes, supuestamente del
Partido Obrero, atacaron la comisaría tercera de Castelar, donde se hallaban detenidos siete
manifestantes.
La policía detuvo a 13 personas: ocho en Castelar, tres en Morón y dos en Haedo.
(donde también hubo disturbios)
En tanto, ocho personas resultaron heridas y fueron trasladadas al Hospital de
Morón con traumatismos leves. Algunos sufrieron crisis de pánico.
Todo comenzó con una protesta de pasajeros que viajaban desde la provincia hacia
la cabecera porteña de Once. El tren que había partido de Moreno a las 6.45 quedó varado entre las
estaciones Ituzaingó y Castelar por una falla en un vagón, y los pasajeros se quedaron casi dos
horas esperando. Al no tener ninguna información sobre lo que ocurría cientos de ellos bajaron.
Según Gustavo Gago, vocero de Trenes de Buenos Aires (TBA), enviaron a Castelar
otro convoy en momentos en que los pasajeros, enfurecidos, ya desmantelaban un quiosco sobre el
andén, rompían ocho autos y cuatro motos estacionadas en las cercanías y se llevaban computadoras,
celulares y las cajas de monedas de la boletería, mientras otros incendiaban un vagón del tren.
A los pocos minutos, un convoy de doble piso, que había sido estrenado el año
pasado y que estaba detenido en la estación de Merlo por la protesta, fue incendiado por varios
desconocidos, que provocaron la destrucción total de otros siete vagones, valuados en un millón de
pesos cada uno.