Más allá de que los desatinos permanentes del fútbol argentino invitan más que nunca a dejarse encender con los chispazos que se desprenden de los contrasentidos de los que toman las decisiones importantes, este Newell's que intenta por primera vez tratar de alcanzar el boleto para pasar de ronda tiene por delante la difícil misión de esquivar este agitado escenario y seguir caminando, intentando no caer en la tentación de las reacciones detrás de las provocaciones.
Maxi Rodríguez interviniendo en escena y solicitando públicamente “sentido común y respeto”, revela un cuadro de situación donde cada vez hay más tensión, de estados alterados, donde no surgen muestras desde las estructuras que manejan este fútbol roto, viciado y cuestionado, rumbo a respuestas que entiendan momentos y alivianen las cargas.
Entre ruidos y desacuerdos
La rueda de prensa del presidente leproso Ignacio Boero sin encontrar palabras para apaciguar, y el pedido de registro de testigos y damnificados a socios e hinchas, para poder tener más pruebas y actuar más fuerte en la Justicia, suman factores de ruido y desacuerdos que siguen en estado de acusaciones cruzadas.
En este marco, Newell’s debe tratar de enfocarse sólo en lo futbolístico, de cara a un partido clave ante un rival directo. Por eso, el duelo frente a Lanús, que se jugará este sábado, a las 17, por la fecha 11ª del torneo Clausura, debe funcionar como un atajo para poder salir de tantos aturdimiento general.
La designación de Darío Herrera como juez principal, quien fue el cuestionado árbitro de la final de la Supercopa Internacional entre Central y Estudiantes, y Fernando Espinoza en el VAR, provocó un enorme malestar en el hincha rojinegro, y parece no comprender el contexto que atraviesa hoy el fútbol, la ciudad y lo que generan los malos arbitrajes y estas inexplicables elecciones.
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Cayó muy mal
Desde el lado leproso, se ve como que le quieren tirar nafta al fuego, y por eso salen los que comprenden la profundidad de esta problemática a tratar de calmar los ánimos, dentro de un concierto de descréditos y de falta de criterio para todo.
Que venga Herrera al Coloso después de una cuestionada actuación en la final en Santiago del Estero es incomprensible. Este fútbol ciego y sordo, no le da penas ni sanciones a la altura de los errores, y sin ver ni escuchar a nadie siguen mandando jueces a lugares donde producen rechazo en los hinchas.
En un fútbol serio, por su fallido rendimiento, Herrera sería cuidado y al menos suspendido varias fechas, pero desde la dirigencia parecen reírse y lo designan igual en esta.
Había tres equipos a los que no debía dirigir en estos días de estados alterados, a Estudiantes, a Central y Newell’s, y curiosamente lo mandan al duelo de la Lepra. Ora vez, luce como una direccionada señal de hostigamiento.
Newell’s tiene que abstraerse de este contexto, poner las luces de atención y los principales esfuerzos en su duelo ante Lanús y en su principal lucha, la de seguir avalando con buenas producciones y resultados su levantada futbolística.
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Mirando a Lanús
De cara al partido del sábado frente al Granate, Lucas Carrizo y Franco Escobar trabajaron toda la semana de manera normal en el predio de Bella Vista, mientras que Alejo Montero sigue evolucionando en lo físico y es muy probable que sea citado para este duelo.
Así, todo indica que el técnico Frank Kudelka no apostaría por muchos cambios respecto al duelo ante Platense, que fue la primera victoria de visitante en el torneo.