Los cuerpos de dos niños cuya desaparición conmocionó a Italia en 2006 son buscados por los bomberos en el fondo de una cisterna de una casa abandonada, donde los descubrieron por casualidad, informaron medios locales.

Los cuerpos de dos niños cuya desaparición conmocionó a Italia en 2006 son buscados por los bomberos en el fondo de una cisterna de una casa abandonada, donde los descubrieron por casualidad, informaron medios locales.
Los hermanos Francesco y Salvatore Pappalardi, de 13 y 11 años, respectivamente, desaparecieron en junio de 2006 en Gravina in Puglia, un pueblo del sureste de Italia.
Filippo Pappalardi, quien tenía la custodia de sus hijos tras separarse de la madre, fue acusado de secuestro de persona y homicidio voluntario, y encarcelado en noviembre de 2007.
Durante toda la noche, los bomberos trabajaron con sierras eléctricas y martillos para derribar un muro de más de un metro de espesor y poder crear así un paso por el que acceder más fácilmente a la cisterna.
Vincenzo Speranza, prefecto de la policía de Bari, indicó que esa casa había sido inspeccionada durante los operativos de búsqueda de los dos niños, en los meses sucesivos a su desaparición. Por este motivo, se está verificando si existen otros accesos a la cisterna.
El descubrimiento de los cadáveres se produjo anteayer de manera casual cuando un chico de 11 años que jugaba con unos amigos en la casa abandonada se cayó dentro de la cisterna: al socorrerlo, los bomberos hallaron los cuerpos medio momificados de los otros dos niños. (Télam)

Por Matías Petisce

