Una mujer británica se ha reunido gracias a Facebook con su hijo 27 años después de que denunciara el secuestro de éste. Al parecer, la hermana de la madre vio a un joven en esta red social de internet cuyos datos coincidían con los de su sobrino.

Una mujer británica se ha reunido gracias a Facebook con su hijo 27 años después de que denunciara el secuestro de éste. Al parecer, la hermana de la madre vio a un joven en esta red social de internet cuyos datos coincidían con los de su sobrino.
La última vez que Avril Grube vio a Gavin, su hijo de 3 años, fue en 1982. Su esposo, de quien se había separado hacía poco, se había llevado el niño a Budapest sin que ella supiera. Esta semana, 27 años después se reencontraron gracias a la red social Facebook.
En vez de llevar a Gavin al zoológico, tal como había prometido, Joseph Paros secuestró a su hijo y, desafiando una orden de la Justicia del Reino Unido que le impedía sacarlo del país, se lo llevó a Hungría.
A partir de allí comenzó una batalla campal y legal. Intervino la embajada británica en Budapest, hubo reclamos antes la sede diplomática de Hungría en el Reino Unido y hasta cartas para que la primera ministra Margaret Thatcher pidiera por el chico. Sin embargo, Avril (de 62 años, residente del condado de Dorset, en el suroeste de Inglaterra), nunca volvió a saber de su hijo. Hungría era un Estado comunista detrás de la Cortina de Hierro. Un país impenetrable.
Hasta que en octubre pasado, la hermana de Avril, Beryl Wilson (de 59 años y que vive en Liverpool), tipeó por curiosidad el nombre completo de Gavin en Google y el buscador le devolvió un perfil en Facebook y la sonrisa. Existía una pequeña chance de que fuera su sobrino.
Con más de 200 millones de usuarios y un nombre común las posibilidades se achicaban. Sin embargo, no dudó y le dejó un mensaje. Gavin no era un usuario de Facebook habitual y chequeó su cuenta varias semanas después y respondió con su número de teléfono.
Cuando Beryl le contó a Avril, la mujer estalló de felicidad. En 27 años nunca había bajado los brazos. "Lo único que escuché fue un grito enorme del otro lado del teléfono. Avril no podía creerlo", contó Wilson.
Gavin se subió a un avión y viajó a ver a su madre. Avril quedó discapacitada después de un ataque cerebral y no pudo ir hasta el aeropuerto de Gatwick a buscarlo. En su lugar fue su actual esposo.
"No pude pegar un ojo. Sólo me senté a esperarlo. Y aunque había pasado casi 30 años, lo reconocí de inmediato. Tiene mis ojos", contó la mujer.
"Hijo hermoso". Esas fueron las primeras palabras que Gavin escuchó de su madre. Se quedó quieto, abrumado. Hasta que se abrazaron. "Fue el día más feliz de mi vida y no tengo palabras para describirlo", dijo Avril.
Madre e hijo se las arreglaron para comunicarse, a pesar de que Gavin se había olvidado de casi todo el inglés que alguna vez había aprendido. Y Avril no sabía hablar húngaro.
"Durante años intenté de todo, pero nunca pudimos averiguar qué había pasado con Gavin y su padre", explicó Avril.
Durante el reencuentro, Gavin se enteró de que tiene tres hermanos y Avril de que es abuela de tres: Anastasia (10), Tomas (7) y Angelina (6).
Avril pasó años creyendo que su hijo podría estar muerto. Y Gavin nunca olvidó a su madre. Incluso, se volcó a internet desde 2006 (tras la muerte de su padre en 2006) para buscarla. Tres años después, Facebook hizo el milagro.