El austríaco Josef Fritzl, conocido como el monstruo de Amstetten, por haber
mantenido recluida a su hija durante 24 años y haberla sometido a continuas violaciones, también
encerró a su madre hasta la muerte de ésta, informó ayer la prensa local en base al protocolo de
las pesquisas psicológicas.
Fritzl, de 73 años, mantuvo encerrada a su madre durante años en una habitación
con ventanas tapiadas en su propia casa. La mujer murió en 1980 en ese cuarto, en el que no podía
ver la luz del sol, informó la publicación austríaca News, en su última edición.
Al parecer, quiso vengarse de su madre porque ésta no le dio cariño de pequeño,
según dijo Fritzl a la psiquiatra Adelheit Kastner. De la información no se desprende si su familia
conocía esta situación.
Luego, la joven Elisabeth estuvo en total 24 años recluida en el sótano de la
casa de sus padres, donde era sometida a violaciones reiteradas y donde dio a luz a siete hijos,
uno de los cuales murió. El crimen se descubrió a fines de abril de este año.
El hombre también señaló que tuvo "problemas con las mujeres desde la
juventud".
"He odiado a mi madre y la he amado", confió en el informe, que añade que la
progenitora "murió como una prisionera".
Abandono. Este abandono emocional por parte de su progenitora sería una de las
causas de la actitud de Fritzl hacia las mujeres.
Fritzl se encuentra actualmente en prisión preventiva y en enero está previsto
que se inicie el juicio contra él. La sentencia podría estar preparada en noviembre.
En el informe que ahora se conoce, el monstruo declaró que años después de
secuestrar y violar regularmente a su vástaga Elizabeth ya no la consideraba sólo como su hija,
"sino algo más que una esposa, una compañera".
Según dijo el portavoz de la Fiscalía del Estado en St. Polten, Gerhard
Sedlacek, la acusación contra Fritzl será entregada al juez previsiblemente a fines de la semana
próxima. Tras un análisis, la acusación será entregada a la defensa, que puede presentar un recurso
en su contra.
De momento es imposible prever si el esperado juicio se celebrará aún este año.
Según Sedlacek, no se sabe cómo pudo trascender a la prensa el informe psicológico.
Josef Fritzl, quien confesó todos sus crímenes, se encuentra en prisión en St.
Polten desde que se descubrió el caso a fines de abril. l (DPA)