La etnia brasileña ikpeng liberó anteanoche a las últimos ocho de 12 personas que habían sido secuestradas en el Parque de Xingú, un conjunto de reservas ambientales e indígenas en el Mato Grosso.

La etnia brasileña ikpeng liberó anteanoche a las últimos ocho de 12 personas que habían sido secuestradas en el Parque de Xingú, un conjunto de reservas ambientales e indígenas en el Mato Grosso.
Los ikpeng liberaron a los rehenes tras acordar las condiciones de un encuentro para discutir sobre la construcción de una represa hidroeléctrica en Xingú a la que se oponen.
Los secuestrados eran investigadores de la empresa Paranatinga Energía, que proyecta construir una hidroeléctrica, y cuatro funcionarios indígenas de la Fundación Nacional del Indio.
Los Ikpeng alegan que la represa en el río Culuene provocará daños ambientales en ese afluente del río Xingú, su principal fuente alimentaria.
La firma sostiene que estudiaban los impactos ambientales que tendrá la obra.
En diciembre pasado, la Funai justificó los derechos de los indígenas y el secuestro como táctica, después de que una tribu de la etnia cinta-larga retuviese a cinco personas, entre quienes había un alto funcionario de la ONU.

Por Matías Petisce

