Información Gral

"Este es el peor desastre en los últimos setenta años"

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, dijo ayer que el país debe ocuparse ahora de los miles de damnificados por el fuerte terremoto.

Jueves 21 de Abril de 2016

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, dijo ayer que el país debe ocuparse ahora de los miles de damnificados por el fuerte terremoto del sábado, mientras la cifra de muertos subió a 570.

En una conferencia de prensa en el Palacio de Gobierno, el mandatario manifestó que esta era una "durísima prueba" para Ecuador, "una tragedia terrible". "Con nuestras lágrimas fecundaremos el suelo del futuro", señaló.

Correa dijo que la primera etapa, que consistió en salvar vidas, "se ha cumplido y muy bien" y que viene la etapa de ubicar a la población "en campos adecuadamente instalados" con equipamiento de cocinas, comedores y baterías sanitarias.

El mandatario hizo una pausa en sus recorridos por las zonas destrozadas de la provincia costera de Manabí, epicentro del terremoto, para asistir a su despacho en Quito y adoptar algunas medidas con su gabinete que tiene previsto anunciar en una cadena radiotelevisada.

Correa anunció que mañana volverá a recorrer las ciudades asoladas por el terremoto e indicó que para el fin de semana se tendrá una valoración preliminar de los daños y que las estadísticas definitivas estarán en seis semanas.

El presidente señaló que en las ciudades grandes como el puerto de Manta y Portoviejo, la capital provincial de Manabí, "se recupera la actividad" y que paulatinamene se reabren los comercios, bancos, servicios públicos.

Además dijo que luego de estas etapas vendrá la reconstrucción, que empezará con la infraestructura física, continuará con la información sobre las construcciones que habrá que derribar y que eso "va a tomar años, es el peor desastre (en Ecuador) en los últimos 70 años".

A cuatro días del terremoto de magnitud 7,8, la cifra de muertos ascendió a 570, informó ayer la Fiscalía. Además comunicó que 526 fueron identificados y entregados a sus familiares y 44 están en proceso de identificación.

Entre las víctimas hay 13 extranjeros: tres de Colombia, tres de Cuba, dos de Canadá, uno de República Dominicana, uno de Inglaterra, uno de Irlanda, uno de Italia y uno de Alemania.

En tanto, la Secretaría de Gestión de Riesgos (Sngr) dijo que los heridos son 7.015, los desaparecidos 163 y 23.506 personas están en albergues.

Tres réplicas. Ayer se registraron tres de las más fuertes réplicas con epicentro costa afuera de Manabí, que no incrementaron los daños pero causaron nuevos temores en la población.

Dos de los movimientos fueron de magnitud 6,2 y se registraron en la madrugada, mientras que en la tarde se sintió uno de magnitud 5,4. La Cruz Roja hizo un llamado para recolectar donaciones de sangre y estableció puntos de recolección en las grandes ciudades.

Las autoridades que coordinan los operativos de auxilio señalaron que el mayor problema sigue siendo el abastecimiento de agua e indicaron que se movilizaron ocho plantas portátiles de potabilización.

Se llamó a que las ayudas de los ciudadanos hagan énfasis en el envío de agua para consumo humano.

La presidencia de Ecuador difundió que hasta ayer se han logrado rescatar con vida a 54 personas. La última fue una adolescente que permaneció durante 60 horas bajo los escombros y cuyos gritos fueron escuchados por los rescatistas.

El Ministerio del Interior suspendió por otras 72 horas todo tipo de actividades, especialmente de aquellas en las que se consumen bebidas alcohólicas.

Por su parte, la cumbre de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) programada para este sábado en Quito fue suspendida "temporalmente", anunció ayer el canciller de Ecuador, Guillaume Long.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario