Los ocho primeros niños rescatados se encuentran "bien de salud", aseguraron las autoridades, pero permanecerán hospitalizados en cuarentena, con gafas de sol para proteger la vista y bajo seguimiento psicológico.

Los ocho primeros niños rescatados se encuentran "bien de salud", aseguraron las autoridades, pero permanecerán hospitalizados en cuarentena, con gafas de sol para proteger la vista y bajo seguimiento psicológico.
Dos de los rescatados toman antibióticos porque presentan síntomas de neumonía después de días en la humedad. Todos fueron sometidos a pruebas radiológicas y sanguíneas. Los análisis se enviaron a Bangkok.
Se los vacunó contra el tétanos y contra la rabia aunque el riesgo de que los murciélagos los hayan mordido mientras dormían es muy bajo.
Todos pueden caminar, hablar y comer. No pueden ingerir comida picante, típica en Tailandia, porque presentan el estómago delicado.
Varios expertos advirtieron de posibles consecuencias a largo plazo y por eso cuentan con seguimiento psicológico.
Los chicos llevan gafas de sol para que sus ojos, privados de luz durante dos semanas, puedan acostumbrarse progresivamente a la del día. Los problemas oculares son los más comunes, junto con los pulmonares.



