La historia del argentino Víctor Saldaño lamentablemente estaría llegando a su fin, porque la Corte Suprema de Estados Unidos rechazó revisar su caso y por ende quedó firme su condena a muerte en el estado de Texas, al ser culpado por el crimen de un comerciante en un robo en 1995.
Ahora al cordobés que tiene 47 años y hace 24 años está confinado en la cárcel de Houston, sólo le resta conocer su fecha de ejecución, la que se concretaría a través de una inyección letal, lo que marcaría un hecho inédito porque sería el primer argentino condenado y ejecutado en los Estados Unidos.
El último recurso de revisión de la causa fue presentado en julio pasado por Jonathan Miller, el abogado que representa al Gobierno argentino, pero la respuesta de los tribunales de Estados Unidos fue la negativa a dicha apelación y no modificó la condena a muerte de Saldaño.
Aunque no existe precisión sobre la fecha de ejecución, la madre del condenado, Lidia Guerrero, le contó a sus familiares que fue su propio hijo quien le avisó que la sentencia se llevará a cabo en noviembre, durante la charla que pudo mantener con él en abril pasado cuando lo visitó por última vez en la cárcel de alta seguridad.
No obstante Lidia viajó muchísimas veces a ver a su hijo, aunque con mucho dolor dijo: "No voy a verlo si lo ejecutan, sería morboso. Me moriría yo primero. Estar ahí, en la ejecución... nadie viaja para ver morir a su hijo. Igual, no han dado una fecha", reflexionó la mujer de 70 años.
Saldaño recibió la visita de su madre en la cárcel de Houston, conocida como el "corredor de la muerte"
El abogado de Saldaño en la Argentina, Juan Carlos Vega, dijo que vio el listado de futuras ejecuciones publicadas en la web de la Justicia de Texas y que "de acá hasta diciembre no aparece la fecha de Saldaño".
Esto aseguraría que la ejecución no se realizaría en 2019. "Pero Saldaño puede aparecer en la lista mañana. No se sabe. No creo que salteen a los que ya están en la lista", aclaró el letrado.
Así entonces Saldaño espera su inminente ejecución en el "corredor de la muerte" de una cárcel de Texas, lugar que habita desde 1996, un año después de haber sido inculpado por el asesinato de un comerciante.
Saldaño nació en Córdoba en 1972, y con la premisa de recorrer muchos países se fue de su casa a los 18 años, pero recaló en Texas y allí decidió radicarse, un lugar que marcaría su destino porque en noviembre de 1995, junto con un amigo, secuestró a Paul King, de 46 años, y cuando el hombre quiso escapar lo mató a tiros, por lo que luego fue detenido y juzgado.
Al poco tiempo fue sentenciado a muerte con inyección letal, y aunque la defensa de los letrados ensayó apelaciones por diferentes motivos, incluso vicios racistas, la condena fue ratificada a la pena capital en 2005.
A diferencia de la estrategia utilizada en la defensa de Saldaño, su cómplice se declaró culpable y por ello fue condenado a cadena perpetua.