En una sorpresiva aparición, el Papa Francisco acudió ayer a la plaza de San Pedro y ayudó a los sacerdotes a confesar a decenas de miles de adolescentes que acudían a un encuentro de jóvenes católicos.

En una sorpresiva aparición, el Papa Francisco acudió ayer a la plaza de San Pedro y ayudó a los sacerdotes a confesar a decenas de miles de adolescentes que acudían a un encuentro de jóvenes católicos.
Jóvenes de entre 13 y 16 años se reunieron en el Vaticano, entre ellos 70.000 italianos, unos 600 alemanes y otros de Estados Unidos y Argentina, para celebrar el Jubileo de los Jóvenes, que se inició ayer y concluirá mañana. "El Santo Padre se unió a los muchos confesores que estaban administrando el sacramento", dijo el portavoz vaticano Federico Lombardi. "El Papa escuchó las confesiones de 16 chicas y chicos", añadió.
Los eventos del fin de semana en el Vaticano se enmarcan en el Jubileo de la Misericordia. Los jóvenes se reunieron anoche en el principal estadio de fútbol de Roma, en el que se realizó un concierto, y luego regresaron a la plaza de San Pedro para asistir hoy para una misa al aire libre oficiada por Francisco. Una de los cantantes en el concierto, la italiana Francesca Michelin, logró una selfie con el Papa antes de su actuación.