En poco más de dos años y medio, la Argentina registró 22.249 intentos de suicidios, un promedio de casi 24 hechos por día, es decir, uno por hora. La cifra surge del último Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) y vuelve a poner en agenda una problemática de salud pública de notificación obligatoria, cuyo abordaje temprano es clave para la prevención.
El relevamiento comprende el período entre el 1° de abril de 2023 y el 31 de octubre de 2025, un total de 944 días. En comparación con el informe de junio pasado, cuando se contabilizaban cerca de 22 intentos diarios, los números muestran un incremento. Sin embargo, los especialistas aclaran que no está del todo claro si el aumento responde a una suba real de los casos o a una mejora en los sistemas de registro y notificación.
Del total de intentos notificados, el 95% no tuvo un desenlace fatal (20.928 casos), mientras que el 5% sí terminó en muerte (1.218). Según el informe, esto equivale a 17,2 intentos no fatales por cada suicidio consumado.
La distribución por sexo muestra una particularidad central: las mujeres concentran el 61% de los intentos (13.484 casos), pero los varones presentan un riesgo mucho mayor de muerte. Mientras que en mujeres el 2,1% de los intentos tiene resultado mortal, en varones esa proporción asciende al 10,8%, es decir, cinco veces más.
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Jóvenes y adolescentes, el grupo más afectado
Por edad, la mayor cantidad de intentos se concentra en adolescentes y adultos jóvenes, especialmente entre los 15 y los 34 años. Las tasas más elevadas se registran en los grupos de 15 a 19 años (124 casos cada 100.000 habitantes) y 20 a 24 años (114 cada 100.000).
El informe subraya que, salvo en mayores de 65 años, las tasas más altas de intentos corresponden a mujeres en todos los grupos etarios. En particular, el grupo femenino de 15 a 19 años duplica la tasa de los varones de la misma edad, lo que lo convierte en el segmento más vulnerable en términos de intentos.
Cómo y dónde ocurren los intentos
La sobreingesta de medicamentos es la modalidad más frecuente, con el 46,5% de los casos. En mujeres, este método asciende a casi el 60%, mientras que en varones llega al 27%. Entre los hombres predomina el ahorcamiento, estrangulamiento o sofocación (39%), modalidad que en mujeres ocupa el tercer lugar.
El uso de objetos cortantes representa el 16% de los intentos y muestra proporciones similares en ambos sexos.
En cuanto al lugar, la mayoría de los episodios ocurre en el hogar (85,7%), seguido de la vía pública (9,5%). En menor medida se registran casos en instituciones residenciales, lugares de trabajo, establecimientos de salud y educativos.
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Antecedentes y factores asociados
Los antecedentes relevados son heterogéneos, aunque dos concentran cerca del 20% cada uno: diagnóstico previo de salud mental y antecedentes de intentos de suicidio. Les siguen factores vinculados al consumo problemático de sustancias, principalmente alcohol (13%) y cocaína (12%), además de enfermedades crónicas.
En el período 2024-2025, más de la mitad de las personas que intentaron suicidarse (54,7%) requirieron internación, y dentro de ese grupo, el 5,1% ingresó a cuidados intensivos, según los datos disponibles.
Cuando el intento termina en muerte
Al focalizar en los casos con desenlace fatal, el perfil cambia. El 76% corresponde a varones, principalmente del grupo de 25 a 29 años, donde se registran las tasas más altas (5 muertes cada 100.000 habitantes). En todas las edades —salvo entre los 10 y 14 años—, los varones presentan tasas superiores a las mujeres.
En edades avanzadas, especialmente entre los 70 y los 89 años, las tasas de suicidio mortal en varones aumentan de forma sostenida. El BEN explica que, al tratarse de una población más reducida, el impacto proporcional de cada caso es mayor.
En cuanto a los métodos con resultado fatal, el ahorcamiento, estrangulamiento o sofocación predomina en ambos sexos (75%). En segundo lugar aparece la sobreingesta de medicamentos en mujeres (11%) y el uso de armas de fuego en varones (14%).
Un problema que requiere prevención sostenida
Desde el Ministerio de Salud remarcan que la difusión de estos datos no busca generar alarma, sino promover estrategias de prevención, detección temprana y acceso oportuno a la atención en salud mental. El suicidio y sus intentos continúan siendo uno de los desafíos sanitarios más complejos, atravesado por factores sociales, económicos, culturales y personales.
Dónde pedir ayuda
Si vos o alguien cercano necesita asistencia, en Argentina está disponible la Línea 1412 (atención gratuita y confidencial, las 24 horas) y los servicios de guardia de hospitales públicos.