Una columna de humo de seis kilómetros de altura, una lluvia de cenizas sobre el desolado poblado y una serie de sismos de mediana intensidad provocó la reactivación de la erupción del volcán Chaitén, en el sur de Chile.

Una columna de humo de seis kilómetros de altura, una lluvia de cenizas sobre el desolado poblado y una serie de sismos de mediana intensidad provocó la reactivación de la erupción del volcán Chaitén, en el sur de Chile.
El director regional del Servicio Nacional de Geología y Minería, Jorge Muñoz, dijo que el incremento se registró anteayer de forma "puntual, local y de corta duración".
Señaló al diario La Tercera que ayer "declinó la intensidad y la actividad eruptiva retornó a las condiciones de las últimas semanas". El volcán, que desde el último 2 de mayo tuvo una actividad variable, se había mantenido con una baja erupción. Pero anteayer reanudó con fuerza su actividad cubriendo de cenizas la ciudad, a 8 kilómetros del volcán, a unos 1.300 kilómetros al sur de Santiago.
Al mismo tiempo, creció la nube de cenizas y humo y en la zona se registraron varios temblores de mediana intensidad. La población fue evacuada tras el inicio de la erupción del volcán y sus casi cinco mil habitantes debieron ser trasladados a otros pueblos.
Desolación. Actualmente, el pueblo se encuentra semidestruido por efecto de una gruesa capa de cenizas y por el desborde de un río, tras aumentar su caudal por el material volcánico.
Al comenzar en mayo la erupción del Chaitén una nube de unos 20 kilómetros de altura cubrió gran parte del sur de Chile y de la Argentina, causando incluso la interrupción de vuelos de aerolíneas comerciales. Hay dos escenarios posibles: el término del ciclo eruptivo del Chaitén o que se repita el proceso con el que se inició y que la erupción se prolongue por años y de manera cíclica. l (AP)


