Dramático giro en la investigación del crimen de la fisioterapeuta cordobesa
La Justicia allanó el domicilio de la última pareja de la víctima, Hugo Salas, a quien le secuestraron su camioneta, teléfonos celulares y otros elementos, ya que se sospecha que fue él el matador de la mujer.
El caso de la fisioterapeuta Carina Alejandra Drigani Bulla (44), encontrada sin vida el jueves en la localidad cordobesa de Icho Cruz tras haber estado desaparecida varios días, dio un dramático giro ayer al ordenar la Justicia un allanamiento en el domicilio de la última pareja de la víctima, Hugo Salas, a quien le secuestraron su camioneta, teléfonos celulares y otros elementos, ya que se sospecha que fue él el matador de la mujer.
En una primera instancia, la policía había detenido al ex esposo de Carina, Daniel Baretta, que había sido denunciado por la mujer por violencia de género. El defensor de Baretta, Gustavo Núñez, manifestó a Télam que el allanamiento se realizó en la noche del jueves que se secuestraron elementos que "podrían comprometer seriamente" a Hugo Salas, quien convivía con Carina.
"Hemos aportado importantes elementos probatorios que, a nuestro entender, son indicios graves que Salas tiene mucho que ver con lo que ha ocurrido a Carina", sostuvo el letrado y precisó que la fiscal que investiga el caso, Mercedes Balestrini, ordenó el secuestro de un vehículo, teléfonos celulares y otros elementos de la vivienda de Salas.
Ayer se presentó un abogado en la sede de Tribunales para notificar que Salas está a disposición de la Justicia y que el próximo lunes se presentará espontáneamente para plantear su coartada con respecto a las sospechas que pesan sobre él.
Anoche se aguardaba el informe de la autopsia que determinará la causa de la muerte de la mujer, cuyo cuerpo sin vida fue encontrado el jueves cerca del arroyo La Aguada, a unos 45 kilómetros de la ciudad de Córdoba. La mujer estaba desaparecida desde el pasado martes, tras haber denunciado en reiteradas oportunidades a su ex marido Daniel Baretta por violencia de género.
Baretta tiene varios testigos que corroboran que en las horas en que desapareció su ex mujer él estaba trabajando en el Sindicato de Empleados Públicos.
Carina contaba con un botón antipánico, que nunca se activó. El lunes último, tras presentar la última denuncia contra Baretta, se le asignó una custodia policial en su domicilio de barrio Matienzo de Córdoba y se libró la orden de detención del acusado.
La desaparición de la fisioterapeuta se produjo en la tarde del martes, entre las 16 y las 17, cuando su actual pareja, Salas, la fue a buscar a su consultorio y al no encontrarla dio aviso a la policía.