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Detuvieron a un pai umbanda mencionado en la causa del crimen de Melina

Fue apresado en su templo de la localidad bonaerense de Don Torcuato. Antes había dado una conferencia de prensa en la que dijo: "No tengo nada que ver, me siento un perejil".

Jueves 09 de Octubre de 2014

El pai umbanda César Sánchez fue detenido hoy en su templo de la localidad bonaerense de Don Torcuato, luego de haber sido mencionado por la “testigo clave” como dueño del lugar donde mataron a la adolescente Melina Romero, hallada asesinada el 24 de septiembre a la vera de un río en José León Suárez.

El hombre fue apresado en la propiedad de Italia 625, donde funcionan el templo y su casa, por efectivos de Investigaciones de la Policía bonaerense, luego de haber dado una conferencia de prensa en la que dijo que era “un perejil” y no tení­a ninguna relación con el caso.

Fuentes judiciales informaron a Télam que la orden para detener al pai César Sánchez fue solicitada por la fiscal María Fernanda Billone al juez de Garantías de San Martín Mariano Porto, quien también ordenó allanar la casa en busca de documentación y elementos que puedan ser de interés para el expediente.

El pai aguardará detenido en la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Tres de Febrero hasta mañana, cuando será trasladado para ser indagado por la fiscal, bajo la misma imputación que los otros tres detenidos.

Al declarar ante Billone el 16 de septiembre y 1 de octubre, la “testigo clave” se rectificó respecto al lugar donde ocurrió la “fiesta” de sexo, alcohol y drogas en la que asesinaron a Melina, y dijo que todo sucedió en el templo del pai “César” (antes había dicho que había sido en la casa del único menor de edad preso).

“Estoy muy dolido con esto, no tengo nada que ver, me siento un perejil”, afirmó Sánchez en una conferencia de prensa que dio en el templo junto a su abogado, Roberto Damboriana.

Al ser consultado sobre si tenía un “hijo de la religión” llamado como el adolescente preso, tal como dijo la “testigo clave”, aseguró que no y que los tres que tiene están “anotados e individualizados”.

“Yo relación con (la testigo) no tengo ninguna, puede ser que me involucre porque no tienen a quien involucrar”, sostuvo el pai, rodeado de otros “sacerdotes” umbandas que concurrieron al templo a apoyarlo.

Consultado sobre qué hizo la noche del 24 de agosto, la última vez que se vio con vida a Melina tras ir a festejar su cumpleaños al boliche “Chankanab” de San Martín, dijo que hubo una fiesta en el templo.

“Ese sábado estuve acá porque hicimos una fiesta, comimos unos fideos, fui a ver a un amigo que tiene un restaurante en Jose C. Paz, después me fui a dormir, al otro día desayunamos”, aseguró y mencionó que “no entran menores al templo” y que no usa armas.

Por la mañana, el pai había mostrado el lugar a todos los medios de prensa y aseguró que era “inocente”.

Por su parte, Damboriana dijo que si el pai estuviera involucrado en el caso tendría que haber mantenido comunicaciones con los jóvenes detenidos, por lo que puso a disposición de la justicia sus dos teléfonos celulares, que fueron secuestrados.

La “testigo clave” declaró que el “pai César” no participó de la violación de Melina, pero que les impidió a ambas salir del lugar de la “fiesta” y les mostró un arma.

Después fue quien, al ver a Melina inconciente, ayudó a colocar su cuerpo en una bolsa de consorcio y manejó el auto en el que la llevaron hasta el arroyo Morón, donde lo dejaron al lado del agua, añadió la chica.

Además, dijo que César era “morocho, gordo, como de 1,80 metros, de pelo corto, como rapado a los costados y de aproximadamente 45 años”, rasgos que coinciden parcialmente con el ahora detenido.

La chica afirmó que había visto al pai en el canal C5N “cuando estaban los rastrillajes de Melina y apareció en un programa al mediodía tres veces, hablando de que era umbanda y de lo que hacía”.

Señaló que una vez estaba vestido de azul, otra de blanco y otra de negro.

Sobre la casa, detalló que “había una reja, un pasillo corto, una puerta corrediza, después un pedacito de pasillo más, ahí se veía un patio a la izquierda, estaba el templo en el centro, un árbol y a la derecha una 'casucha'”, pero esta descripción no coincidiría con la casa y el templo que el pai mostró hoy.

Por otra parte, la fiscal amplió la declaración indagatoria de dos de los jóvenes detenidos en la causa, Joel Fernández (20), alias “Chavito”, y Elí­as Fernández (18), alias “Narigón” y les imputó un delito más grave: “homicidio calificado por el concurso de dos o más personas, por violencia de género y criminis causa”.

Es decir, la fiscal considera que los jóvenes mataron a Melina para ocultar otro delito, en este caso la violación.

“Chavito”, que declaró hoy por alrededor de cuatro horas, volvió a negar su participación el crimen, dijo que ese sábado no fue a bailar a “Chankanab” y aportó más detalles acerca de su detención.

“Dijo que fue una 'entrega' de la madre de (la testigo clave). Que ella lo mandó a comprarle una tarjeta telefónica y cuando salió estaba lleno de policías de civil”, contó a Télam el abogado defensor, Sergio Doutres.

Además, la fiscal le hizo gran cantidad de preguntas acerca de si conocía o no a diferentes personas mencionadas en el expediente.

En tanto, Fernández, insistió hoy ante la fiscal en que esa noche tampoco fue al boliche y que estuvo en su casa de la localidad bonaerense de Sáenz Peña, lo cual puede confirmar una amiga que lo visitó en su vivienda y fue aportada como testigo por su abogado, Nelson Caivano.

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