Buenos Aires.- Los controles de alcoholemia a todos los conductores de micros de larga distancia que salen de la Terminal de Retiro, detectaron que un chofer y dos acompañantes tenían alcohol en sangre, señaló hoy el subsecretario de Seguridad porteño, Matías Molinero.
“De las 2.340 unidades controladas encontramos un chofer y un acompañante que dieron positivo el viernes. Pero lo mas grave fue lo de hoy, con un acompañante con 1,7 de alcohol en sangre”, dijo esta tarde Molinero.
El funcionario porteño destacó que en este último caso el fiscal interviniente, que por disposiciones legales solo podía aplicar una contravención a los choferes y no a los acompañantes, decidió aplicar esa sanción al conductor.
“Detectamos 3 choferes de distintas unidades y empresas que debieron reemplazarlos, pero lo importante acá es que salvamos unas 150 personas del riesgo de morir en un accidente”, aseveró Molinero al explicar las consecuencias de la medida.
El operativo de control encarado por el gobierno de la ciudad de Buenos Aires y la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) comenzó el viernes pasado y concluirá mañana a las 12 horas en la terminal de Retiro.
Se trata de controles de alcoholemia para los que se instalaron puestos que efectúan exámenes de rigor, que alcanzan a todos los choferes y a sus acompañantes en un operativo que funciona las 24 horas, sin interrupciones.
La medida se repetirá entre el viernes 1º y el lunes 4 de agosto, habitual franja de salida de micros para la segunda semana del receso escolar.
El control tiene dos etapas: en la primera, se utilizan alcoholímetros pasivos, que no requieren de boquilla y cuya operación no supera los diez segundos, a fin de evitar demoras.
Cuatro agentes de tránsito verifican dos micros a la vez, acercando los instrumentos a las ventanillas para que choferes y acompañantes soplen.
Si el chofer y el acompañante dan negativo, el micro continúa con su recorrido, pero si alguno de los dos da positivo, la unidad es introducida en el estacionamiento de la Terminal y se realiza el segundo test, para confirmar el resultado.
En caso de que la contraprueba ratifique la existencia de alcohol, el responsable no podrá seguir viaje y enfrentará la acción judicial correspondiente.
Para que los pasajeros puedan emprender su viaje, la CNRT se comunicará con la empresa propietaria de la unidad para que provea choferes de recambio en condiciones de prestar el servicio, personal que también será testeado.
Participan en el operativo la dirección de Seguridad Vial de la Ciudad, el Cuerpo de Agentes de Control de Tránsito y Transporte, el cuerpo de Policía de Tránsito de la Policía Federal, personal de la comisaría 46 y de la seccional instalada en la terminal de ómnibus, y representantes de la CNRT. (Télam)