La obra de Rembrandt, el maestro holandés del Siglo de Oro, cuenta con un nuevo título: "Retrato de anciano con barba". Acabada hacia 1630, la tela pertenece a un coleccionista privado que quería comprobar la autoría del cuadro.

La obra de Rembrandt, el maestro holandés del Siglo de Oro, cuenta con un nuevo título: "Retrato de anciano con barba". Acabada hacia 1630, la tela pertenece a un coleccionista privado que quería comprobar la autoría del cuadro.
Los historiadores del arte sabían que un alumno del pintor ejecutó una copia, pero faltaba el original. Ahora ya lo tienen, y no dudan de la mano del artista. La prueba irrefutable exhibida por los expertos es el autorretrato inacabado del propio Rembrandt, descubierto bajo el rostro del modelo.
Uno de los autores del "descubrimiento" es el experto holandés en Rembrandt Ernst van de Wetering, quien en declaraciones a la prensa aseguró que el lienzo posee todas las características que permiten atribuirlo al maestro holandés del siglo XVII.
Otro de los expertos implicados en la investigación, el profesor de química Koen Janssens, de Amberes, analizó los pigmentos del lienzo, datado en torno a 1630, al final del período de trabajo del artista en la ciudad holandesa de Leiden, y gracias a modernas técnicas de escáner logró desentrañar los secretos ocultos del cuadro.
Entre las capas menos visibles del lienzo se puede apreciar un autorretrato inacabado del propio Rembrandt, aseguró Van de Wetering, director del proyecto de investigación internacional sobre Rembrandt ("Rembrandt Research Project").
Hasta la fecha se pensaba que el cuadro era en realidad una copia realizada por un alumno de un lienzo original del maestro holandés. La tabla así aprovechada demuestra, a su vez, la forma de trabajar de la época. Rembrandt tenía un gran taller repleto de alumnos. Para hacer frente a la demanda, los empleaba prácticamente a todos. La labor era estrecha y muchos de sus pupilos se hicieron famosos. Pero él no pintó completos todos los cuadros que se le atribuyeron a lo largo del tiempo.
Aunque otros artistas de éxito hacían lo mismo -Rubens entre ellos-, los precios del mercado del arte se disparan en cuanto aparece un original de Rembrandt (1606-1669). Así que, desde 1968, un equipo trabaja en la adjudicación de la autoría de sus obras en torno al denominado proyecto Rembrandt. Erns van Wetering, su responsable, se ha encargado de anunciar ahora que "Retrato de anciano con barba", pertenece también al pintor.
Cotización para arriba. En 2007, Wetering hizo otro tanto con una plancha de cobre del siglo XVII, objeto de una subasta memorable en Inglaterra.
Titulada "El joven Rembrandt como Demócrito, el filósofo sonriente", la firma no estaba segura. Salió por 1.100 euros. En pocos minutos alcanzó 3,1 millones de euros, su precio final de venta.
Los subastadores, del pueblo de Cirencester, en el sureste inglés, dijeron que los dos candidatos que pujaron sabían bien lo que hacían.
Un año después, el Proyecto Rembrandt certificó la autoría. Una buena noticia para el comprador, si se piensa que las subastas de Rembrandt ha llegado a alcanzar los 23 millones de euros.
Por el momento, el coleccionista privado que guarda el "Retrato de un anciano" ahora descubierto en Holanda no revela sus intenciones. Eso sí, lo prestará en mayo a la Casa-Museo de Rembrandt, en Amsterdam, para una exposición, según anunciaron ayer la prensa los expertos que hicieron el impactante descubrimiento.



Por Lucas Ameriso
