Salta.- La presidenta Cristina Fernández de Kirchner recorrió la zona afectada en Tartagal y sostuvo que “el alud pone las cosas a nivel de tragedia, pero la verdadera tragedia es la pobreza estructural”. Agregó que “lo que hay que hacer es retirar las casas que están cerca de los cauces”.
Así lo afirmó la Presidenta al recorrer Tartagal, donde el lunes un alud de lodo sepultó las casas. “Mientras unos tengan todo y el resto nada van seguir pasando estas cosas”, advirtió Cristina.
Además, dijo que “lo que hay que hacer es retirar las casas que están cerca de los cauces” y que “hay que plantear una solución estructural”
La presidenta Cristina Fernández subió al sitio donde se encuentra el puente ferroviario que fue arrastrado por el aluvión de barro del lunes acompañada por el ministro del Interior, Florencio Randazzo, al iniciar su visita a Tartagal.
Pobladores de Tartagal que observaron su paso al principio del camino a la ciudad reclamaron a la presidenta “que se baje de la camioneta y vea cómo está la gente que lo perdió todo y que también la ha votado”.
Fernández se mostró incómoda ante el constante requerimiento de la prensa para que expresara una opinión sobre el aluvión y si bien señaló que la situación era “impresionante” pidió a la multitud que la sigue: “¿Me dejan?, quiero ir a ver una casa”.
Decisión de viajar a Salta. La mandataria dijo antes de partir de España que “cuando llegue a la Argentina, si el tiempo meteorológico lo permite, me voy a trasladar hasta allí, porque quiero estar junto a los salteños y las salteñas que han sufrido esta agresión de la naturaleza”.
En una entrevista con el canal Telefé en Madrid, la Presidenta admitió que “las catástrofes naturales muchas veces no se deben sólo a las fuerzas de la naturaleza sino a la intervención del hombre, que termina provocando situaciones que terminan en catástrofes”. Precisamente, numerosas organizaciones ecologistas, entre ellas Greenpeace, denunciaron que el fenómeno tendría que ver con los desmontes legales e ilegales que se vienen produciendo en la zona de la selva salteña.
El alud causó “mucho dolor, mucho sufrimiento, y pudo haber sido peor la tragedia de haberse producido en horas de la madrugada o cuando la gente hubiera estado toda dentro de las casas”, agregó la jefa de Estado. En tanto, fuentes del gobierno de Salta dijeron que esperaban para esta tarde a la Presidenta, probablemente entre las 15 y las 16.
Desaparecidos. Por otra parte, el número de desaparecidos, que tras el alud del lunes era de 11 personas, se redujo esta mañana a seis y poco después, al mediodía, ya eran solo dos las personas buscadas, informó el subjefe de la Policía de Salta, Mario Paz. Se trataba, dijo, de “personas que no habían regresado a sus domicilios o que se habían refugiado en residencias de familiares”, pero que fueron hallados en buen estado entre ayer y hoy.
De esta forma, precisó, “tenemos solo dos desaparecidos” que son dos mujeres “de 59 y 65 años de edad, de apellido Rivero”, quienes se hallaban en el patio de su casa y “una persona vio cómo la correntada hizo un remolino y se las llevó”.
Aún así, indicó Paz en declaraciones al canal de cable Todo Noticias, “no hay ninguna persona fallecida porque no ingresó nadie al hospital ni hay información ante la oficina del juez o de la policía de la provincia sobre un deceso”. Mientras tanto, agregó, las dos mujeres estaban siendo buscadas por efectivos que realizaban “rastrillajes en toda la zona del río Tartagal, río abajo y otro grupo en un camino alternativo río arriba, junto a la división de Bomberos y la división Canes”.
En tanto, aún permanecían evacuadas 432 personas, alojadas en seis reparticiones dispuestas por el gobierno. Por su parte, la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, quien se encuentra en la ciudad desde el mismo día del alud, sostuvo que lo ocurrido en Tartagal es un “desastre” que “superó lo que puede ser una inundación”.
La ministra anunció que desde su cartera se enviarán subsidios para la compra de tierras en lugares alejados de la orilla, que serán elegidos por la Intendencia, a fin de destinarlos a la construcción de entre 400 y 600 viviendas. Kirchner aseguró que la ayuda para los damnificados ya estaba llegando al Regimiento de Monte 28.
Mientras tanto, el clima continuaba amenazante de lluvias, con alta temperatura y humedad, al tiempo que seguían adelante los trabajos con máquinas para remover los escombros que arrastró el alud y los vecinos intentaban recuperar lo que podían en sus casas, aunque muchas directamente fueron arrasadas. (DyN)