El psicólogo Jorge Corsi, de 62 años, que fue detenido anteayer acusado de integrar una banda de paidófilos que operaba en zonas de alto poder adquisitivo de Buenos Aires, se negó a declarar ante la jueza María Fontbona de Pombo por los delitos de corrupción de menores, abuso deshonesto y asociación ilícita.
Además de Corsi, están imputados el profesor de música Marcelo Rocca Clement, y el profesor de educación física Augusto Correa.
Rocca Clement en el 2000 por un delito similar luego de un alerta que dio la policía de España, al detectar casi mil fotografías de niños que eran sometidos a abusos, las cuales circulaban por Internet.
También fue indagado Correa, quien, presuntamente, era el encargado de captar a los menores en encuentros deportivos e inducirlos a tener relaciones sexuales.
Jorge Corsi es profesor de un posgrado de especialización sobre Violencia Familiar en la UBA y cuenta con una larga trayectoria académica.
El fiscal Martín Niklison, titular de la fiscalía 9, dijo que la investigación de este caso comenzó hace un año con el testimonio de un menor que al momento de los hechos tenía 14 años y que fue víctima de esta banda.
Testimonio clave. "Es central el testimonio del denunciante, quien describió el lugar donde ocurrió el abuso y, luego de los allanamientos, su descripción resulta corresponder a las características de la vivienda del principal imputado", aseguró el fiscal.
Niklison dijo que hay al menos otras cuatro personas que se encuentran prófugas y que eran los encargados de captar a los menores en cibers, locales comerciales y encuentros deportivos, tras lo cual, a través del engaño, los inducían a tener relaciones sexuales.
Posteriormente concurrían a un domicilio, presuntamente el del psicólogo Corsi, y allí se realizaban las filmaciones de fiestas sexuales donde intervenían otras personas mayores.
Entre los indicios de prueba, además del testimonio del menor, hay "escuchas telefónicas y cruzamiento de llamadas entre celulares. También elementos y archivos de computadora", explicó Niklison.
El fiscal destacó que "en las escuchas telefónicas también aparecen por lo menos otros dos menores", y que "es posible que haya otros adultos involucrados".