El único torero británico en España ha decido volver a los ruedos a los 65 años, y por si eso fuera poco, después de ser operado de una rodilla y un cuádruple desvío coronario.

El único torero británico en España ha decido volver a los ruedos a los 65 años, y por si eso fuera poco, después de ser operado de una rodilla y un cuádruple desvío coronario.
Frank Evans, más conocido como "Inglés", reside en Marbella.
Los familiares del matador (su esposa, dos hijos y cinco nietos) no están tan entusiasmados con la idea, pero Evans, hijo de un carnicero de Manchester, está empeñado en desempolvar los trastos del oficio (su capote y estoque) y torear hoy en Villanueva de la Concepción, en el sur de España. Será su primera corrida tras un retiro de tres años.
El inglés ha pasado en los ruedos más de 40 años y ha despachado cientos de toros, pero nunca llegó a lo más alto: pisar las principales plazas de Madrid o Sevilla.
Aun así, Evans es el único británico que ha llegado a la categoría más alta de la profesión: matador.
Evans no tuvo más remedio que retirarse en el 2005 por órdenes de sus médicos. Una antigua herida provocada jugando a rugby volvió a causarle molestias en su rodilla izquierda.
Pero tras una cirugía en la rodilla, los médicos le descubrieron graves dolencias cardíacas y realizaron una operación cuádruple de desvío coronario en septiembre del año pasado. Ahora, Evans está listo para volver al ruedo.

