Buscan un tesoro nazi de dos toneladas de oro
Un gigantesco taladro comenzó ayer a horadar el suelo de un bosque cercano a la localidad de
Deutschneudorf, en la frontera entre Alemania y la República Checa, en busca de dos toneladas de
oro que, sospechan los investigadores, fueron escondidas ahí por los nazis al término de la Segunda
Guerra Mundial.
27 de febrero 2008 · 03:12hs
Un gigantesco taladro comenzó ayer a horadar el suelo de un bosque cercano a la localidad de Deutschneudorf, en la frontera entre Alemania y la República Checa, en busca de dos toneladas de oro que, sospechan los investigadores, fueron escondidas ahí por los nazis al término de la Segunda Guerra Mundial.
Los trabajos de excavación comenzaron en el lugar donde el fin de semana último los cazatesoros afirmaron haber detectado la presencia de metales preciosos a 20 metros de profundidad.
"La gente está fascinada. Se trata de objetos relacionados con la Segunda Guerra Mundial", señaló a la televisión Heinz-Peter Haustein, alcalde del pueblo y diputado liberal en el Bundestag (Parlamento federal).
"Evocar el pasado". "Es bueno hablar de todo aquello porque la guerra no es un capítulo acabado y representa una ocasión para evocar el pasado", añadió ante numerosos curiosos mientras que la maquinaria empezó a penetrar en el suelo.
La semana pasada el alcalde declaró que el metal precioso se encuentra en una pared rocosa que fue construida por el hombre y que está semiderruida. Los análisis realizados con aparatos electromagnéticos, según el alcalde Haustein, confirmaron que el metal hallado no es hierro y que "sólo puede ser oro, quizás plata".
"Puede tratarse de oro del salón de ámbar de los zares u otro tesoro", señaló misterioso el alcade, que desde hace años busca en las montañas que separan Alemania de la República Checa tesoros que los nazis pudieron ocultar cuando se produjo la estrepitosa caída del Tercer Reich.
Haustein es apoyado en su búsqueda por Christian Hanisch, un buscador de tesoros aficionado del norte de Alemania, que basa sus investigaciones en anotaciones dejadas por su padre, radiotelegrafista de la Luftwaffe durante la Segunda Guerra Mundial.
Según Hanisch, su padre anotó cuidadosamente las coordenadas de varios depósitos secretos en los que los nazis ocultaron supuestamente valioso tesoros al final de la Segunda Guerra Mundial.