Varias personas murieron y más de diez resultaron heridas por explosiones aparentemente intencionadas ocurridas ayer en ómnibus del transporte público en el centro de la ciudad de Kunming, de la suroccidental provincia china de Yunnan.

Varias personas murieron y más de diez resultaron heridas por explosiones aparentemente intencionadas ocurridas ayer en ómnibus del transporte público en el centro de la ciudad de Kunming, de la suroccidental provincia china de Yunnan.
La policía local confirmó las detonaciones en dos autobuses, que causaron la muerte de dos personas. Se trató de explosiones "intencionadas", aseguró la fuente.
Sin embargo, el diario Shenghuo Xinbao de la capital de la provincia de Yunnan informó en su página web de tres muertos y tres explosiones. Según el rotativo, los siniestros posiblemente fueran causados por bombas dotadas con temporizadores. De momento no está claro si se trató de atentados terroristas o posibles venganzas de otra índole.
La policía habló de 13 heridos, uno de ellos de gravedad. En el caso de las víctimas mortales, según la agencia Xinhua, se trata de un hombre de 26 años y de una mujer de 30 de Yunnan.
Según el Shenghuo Xinbao, dos víctimas murieron en el lugar de los hechos y la tercera camino del hospital. El diario contabilizó además otros cuatro heridos en un tercer autobús.
La primera explosión ocurrió a las 7.05 en el ómnibus número 54 en el camino de Renmin Occidental, y la segunda a las 8.10 en un cruce cercano. De acuerdo con informaciones preliminares las detonaciones no fueron accidentales.
Imágenes en internet mostraban un autobús con las ventanas rotas y un enorme hueco en un costado.
Las explosiones ocurren a semanas del inicio de las Olimpíadas en Beijing el 8 de agosto y el gobierno aumentó la seguridad en todo el país. Las revisiones en las estaciones de tren subterráneo y los aeropuertos se han incrementado.
Las autoridades chinas han sido instruidas a evitar cualquier manifestación de malestar público antes del inicio de los juegos.
Pero las movilizaciones en áreas rurales de China aumentan, convirtiéndose en un mecanismo para expresar inconformidades con los gobiernos locales.
El mes pasado, 30.000 manifestantes incendiaron una estación de policía y varias patrullas en un pequeño poblado de la montañosa provincia de Guizhou, molestos por el supuesto encubrimiento de la muerte de una chica. l (AP y DPA)




