Amazon ofrecerá por una tarifa adicional el envío de los productos más urgentes de los clientes en media hora o menos.

El servicio se llama Amazon Now y en principio estará disponible en Estados Unidos, Brasil, México y otros países
Amazon ofrecerá por una tarifa adicional el envío de los productos más urgentes de los clientes en media hora o menos.
La empresa, que revolucionó las compras en línea en 2005 con entregas en dos días para los miembros Prime, está en un rápido proceso de abrir pequeños centros de procesamiento de pedidos en decenas de ciudades de Estados Unidos y de otros países para atender a los compradores más urgentes.
El servicio ultrarrápido, llamado Amazon Now, se puso en marcha por primera vez en India en junio pasado. Amazon afirma que las entregas en 30 minutos ahora también están disponibles en zonas urbanas de Brasil, México, Japón, Emiratos Árabes Unidos, Reino Unido y Estados Unidos.
Los minialmacenes de Amazon Now tendrán disponibles unos 3.500 productos para entrega rápida, incluidos cerveza, pañales, comida para mascotas, carne, medicamentos sin receta, naipes y cables de carga para teléfonos celulares.
“Sabemos que a los clientes les encanta la rapidez y siempre ha sido así”, dijo Beryl Tomay, jefa de transporte de Amazon, y añadió: “Lo que vemos que hacen los clientes cuando ofrecemos mayor velocidad es que compran más en Amazon. Y Amazon pasa a estar más presente en su mente para ese u otro tipo de artículos también”.
Las tarifas de Amazon Now comienzan en 3,99 dólares para los miembros de Prime, que pagan una cuota anual de 139 dólares, y en 13,99 dólares para quienes no son miembros. Se aplica una tarifa de 1,99 dólares por “cesta pequeña” a los pedidos inferiores a 15 dólares.
Distintas empresas ya prometieron entregas en 30 minutos o menos, pero el escenario también está lleno de intentos fallidos de romper la barrera de la velocidad. La cadena Domino’s impulsó en 1984 una garantía de que los clientes recibirían sus pizzas gratis si no se entregaban en menos de media hora. La empresa modificó la política de “30 minutos o es gratis” después de dos años, y pasó a ofrecer solo un descuento de 3 dólares por entregas tardías.
La promoción ayudó a Domino’s a ganar cuota de mercado, pero terminó manchando la reputación de la empresa. Eliminó la garantía en diciembre de 1993 tras una serie de choques y demandas relacionadas con conductores que se apresuraban para cumplir el plazo.

