Once personas resultaron heridas ayer por el derrumbe de un gimnasio de dos pisos y dos locales comerciales en el barrio porteño de Villa Urquiza, donde los rescatistas buscaban anoche a más víctimas atrapadas entre los escombros, informaron fuentes oficiales.
El hecho ocurrió a las 16.15 cuando el gimnasio Orion Gym, situado en Mendoza 5030, casi Triunvirato, se derrumbó en su totalidad y arrastró a dos locales de venta de ropa deportiva linderos.
“Estamos trabajando con fibras ópticas y perros adiestrados para localizar si hay más víctimas atrapadas, pero hasta el momento no surge ningún indicio”, dijo el comisario inspector Omar Bravo, jefe de bomberos.
El funcionario recalcó que “recibimos los testimonios de personas que dicen tener familiares atrapados, los anotamos, pero hasta el momento no surge ninguna señal de más personas entre los escombros, aunque no lo descarto”.
“El edificio del gimnasio se vino abajo en forma diagonal, de izquierda a derecha, por lo que quedaron numerosos huecos en los que podría haber más gente atrapada con vida”, contó anoche uno de los rescatistas.
Al lado del gimnasio trabajaba desde hace un mes una máquina excavadora de una empresa constructora que se disponía a construir un edificio de departamentos y que, según testimonios de vecinos y del instructor del local, Marcelo Esien, habría sido la causante del derrumbe.
“Tuve que cerrar al mediodía por las vibraciones que había producto del trabajo de la máquina excavadora, incluso hasta no podía poner la llave en la cerradura”, confió Mauro Montanaru, encargado de un local de venta de ropa deportiva lindero. “La medianera que daba al terreno donde trabajaban los obreros −añadió− vibraba tanto que ayer (por anteayer) se vino abajo una mesada que tengo apoyada allí”, y comentó que “el dueño del gimnasio increpó y denunció a la empresa constructora en reiteradas oportunidades”.
Diez dotaciones de bomberos trabajaban intensamente anoche en lo que quedó del gimnasio. Los familiares de posibles víctimas se agrupaban en la esquina de Mendoza y Triunvirato, a la espera de noticias de sus parientes. (Télam)
































