La policía polaca busca a dos niños supuestamente entregados en adopción después que una mujer acusara a su padre de haberla mantenido cautiva durante seis años, período durante el cual, según dice, la violó reiteradamente.

La policía polaca busca a dos niños supuestamente entregados en adopción después que una mujer acusara a su padre de haberla mantenido cautiva durante seis años, período durante el cual, según dice, la violó reiteradamente.
El caso involucra a un hombre de 45 años identificado sólo como Krzysztof B., en consonancia con las leyes de privacidad polacas. La policía lo detuvo el viernes último en la ciudad oriental de Siemiatyce, después de que su esposa y su hija presentaran la denuncia.
"Tenemos los registros del hospital de los niños y trataremos de encontrarlos y someterlos a pruebas de ADN" para determinar la paternidad, dijo el vocero nacional de la policía, Mariusz Sokolowski. En tanto, desde la policía regional, Jacek Dobrzynski dijo que el caso fue presentado a la fiscalía donde es investigado.
Incesto y agresión. El fiscal Miroslaw Zoch, en Siemiatycze, dijo que el acusado está sospechado por varios cargos de abuso sexual de una menor, incesto y agresión a mano armada. Pero advirtió que es demasiado prematuro como para asegurar que el individuo sea el padre de los dos niños. "Primero debemos verificar la evidencia recogida por la policía", afirmó Zoch.
Sokolowski dijo que el confinamiento de la mujer en Polonia no fue permanente y que tuvo contactos — aunque limitados— con el mundo exterior, incluyendo algunas visitas a hospitales de la zona para dar a luz a sus dos hijos.
El primer niño nació en febrero del 2005 en la ciudad sudoccidental de Wroclaw (Breslau), donde la familia vivió hasta hace unos tres años, y el segundo nació en enero del 2007 en la región nordoriental de Siemiatycze, donde la familia vive ahora, precisó.
Las dos veces, dijo la mujer a la policía, fue acompañada por su padre quien le obligó a ceder a los niños en adopción.
"El problema principal fue la presión psicológica extrema a la que estaba sometida, la intimidación", dijo Sokolowski. "También estamos buscando a gente que pudo haber sabido sobre la situación".
La esposa del presunto violador, Teresa B., corroboró la versión de la joven denunciante, dijo la policía. La mujer resaltó que el hombre las amenazaba de muerte para que no alertaran sobre lo que sucedía.
Hasta el momento se desconoce por qué la madre decidió no denunciar los hechos aberrantes que se vivían en su casa. (AP)



Por Lucas Ameriso