El aumento de la población estable, más la que llega los fines de semana y en temporada de verano, está acompañado de un crecimiento comercial sin precedentes en Funes. Los desarrollos urbanísticos, que tienen cada vez más demanda, generan a su alrededor una notable apertura de locales de todos los rubros, que son necesarios para la vida cotidiana en una ciudad que ha cambiado rotundamente en los últimos años.
Desde 2020 hasta la actualidad se estima que el incremento fue superior al 450%.
Pero incluso en el casco urbano (es decir, la parte más tradicional de Funes) se ve un movimiento inusual. En Funes "hay piso pero no hay techo", definió la subsecretaria de Comercio de la Municipalidad, María Fabiana Palacio.
Solamente en lo que va de 2024 se habilitaron 150 comercios. Muchos de ellos vinculados a la gastronomía como son los restaurantes, bares, heladerías, panaderías y dietéticas. Y hay otros más novedosos para la ciudad como las oficinas de coworking. Asoman, lentamente, las solicitudes para instalar hoteles más pequeños y hostels.
Mientras tanto, se afianzan los locales relacionados con la estética, el bienestar y la salud. Desde grandes marcas a pequeños comercios familiares o de emprendedores jóvenes. En Funes "queremos hacerles espacio a todos", dice Palacio.
La funcionaria comenta que el objetivo es "no poner trabas siempre que se cumpla con los requisitos, por supuesto". En cuanto a los comercios "del pueblo", los más tradicionales, hay "una decisión firme de la Intendencia y voluntad constante de acompañarlos a mejorar sus estrategias para vender más, para aggiornarse en materia de ofertas y modos de pago y alentarlos a hacer eventos para promocionarlos", señala.
Mencionó que hace algunas semanas una comerciante de la zona céntrica, por calle Yrigoyen, decidió armar un evento especial por su aniversario y pudieron usar la vereda para eso. Colocaron gazebos y se sumaron otras emprendedoras, que en este caso vendían ollas. El evento estaba previsto para que se realice de 16 a 19.30, pero eran más de las 21 y continuaban con gente haciendo cola".
Lo tradicional y lo nuevo
"Funes tiene las marcas más vigentes y nuevas, los megaemprendimientos, pero también nos importa cada uno de los que invierten y apuestan a la ciudad, sean enormes o chiquitos. Por ejemplo, vemos este impulso en las ferreterías que vienen creciendo mucho, en empresas de jardinería de familias tradicionales de jardineros, personas que vendían aberturas y ahora tienen su empresa. Y por supuesto están las grandes, esas que desembarcan con mucha expectativa e interés porque ven un mercado floreciente y que no se detiene", agrega Palacio.
En esa lista, entre otras, están Velvet, Valenziana, La Reina y Grupo Oroño, por citar algunos ejemplos.
Incluso en el rubro gastronomía, el que pegó un salto enorme, hay marcas de Rosario que están vendiendo más en Funes que en la ciudad original. Y otros que directamente cerraron sus comercios en la gran urbe para instalarse en el jardín de la provincia.
Las promociones de grandes comercios que antes se circunscribían solamente a Rosario hoy llegan hasta Funes de la misma manera, con los mismos beneficios y algunos especiales para el público funense.
Seguridad e higiene
El área que coordina Palacios es la que se encarga de las habilitaciones, pero también de las inspecciones de seguridad e higiene. Si se trata de locales gastronómicos suman el aporte imprescindible de Bromatología. "Estamos en el momento de dar el OK al comercio, pero luego también nos ocupamos de los controles rutinarios que son muy importantes por la seguridad de los comerciantes y los trabajadores y el público".
"Una de las cosas que nos pide siempre el intendente Roly Santacroce es que seamos estrictos con esas inspecciones. Los comerciantes se han adaptado muchísimo. Ellos mismos vienen a renovar sus habilitaciones en tiempo y forma. No muestran objeciones. Se muestran motivados porque saben que redunda en beneficios para sus locales", dice Palacio y remarca que "desde el municipio buscamos que nos vean como un apoyo".
Otras zonas
Además de la renovación de muchos comercios y de la llegada de nuevas propuestas en el casco histórico y zonas aledañas al Mercado Don Bosco, empiezan a surgir otros espacios comerciales en los barrios Cantegrill y Funes CIty, por citar a algunos, comentó Palacio.
"El furor de habilitaciones que vivimos en enero y febrero, con una gran demanda, se siguió viendo en marzo y abril. Si bien vimos que algunos comerciantes dejaron locales que ocupaban hace tiempo, por el incremento en los alquileres, también notamos que empezaron a moverse a otras zonas y al mismo tiempo que esos espacios que quedan vacantes se vuelven a ocupar con otro tipo de propuestas".
También traccionan los grandes emprendimientos. "Alrededor del sanatorio y clínicas de Grupo Oroño de a poco se empezó a generar mucha más actividad. Ahora tenés muy cerca farmacia, veterinaria, nuevos locales gastronómicos, gimnasios, casas de artículos para el hogar. Es lógico, porque circula mucha gente todos los días de la semana y le da otro movimiento a la zona", dijo la subdirectora.
"Lo que más me llama la atención es que vienen solicitando habilitaciones rubros que hasta ahora no formaban parte de los habituales, como por ejemplo todo lo relacionado a bienestar y salud, que crece día a día, hostels y espacios destinados a coworking, porque después de la pandemia se vio que mucha gente puede trabajar mejor desde su casa y acá en Funes eso es habitual, pero no todos pueden o quieren trasladar la oficina al hogar por todo lo que implica. Sin dudas hay todo un mercado para ese público", explicó.
La seguridad es uno de los puntos que Palacio destaca como primordial a la hora de que los comercios elijan a Funes antes que a otras plazas. "Acá podemos estacionar tranquilos, dejar el auto a cuatro cuadras y caminar sin miedo, no vivís con la intranquilidad de las grandes ciudades. Todo está muy controlado y los vecinos lo saben. Para quien viene a invertir, el tema de la seguridad es fundamental", remarcó Palacio.