En el marco de la Semana del Clima de Nueva York y del 77º periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, numerosos funcionarios realizaron declaraciones y adoptaron decisiones en relación con la problemática ambiental, de cara a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2022 (COP27), a realizarse en Sharm el-Sheij (Egipto).
En el marco de la 77º Asamblea General de las Naciones Unidas, de la que participaron alrededor de 150 jefes de Estado y de Gobierno, el Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, brindó un discurso disruptivo en el cual destacó las consecuencias negativas del cambio climático, señalando que “estamos en una disfunción global colosal” y que “nuestro mundo está en peligro y paralizado”.
La guerra en Ucrania, la pobreza mundial y el cambio climático fueron los tres principales temas abordados en la Asamblea. Al respecto de dichas problemáticas, Guterres expresó que “la comunidad internacional no está lista ni dispuesta a abordar(las)”, y que “la Carta de Naciones Unidas y los ideales que representa están en peligro, y tenemos el deber de actuar”. Respecto a la cuestión climática, el funcionario alertó sobre la necesidad de "terminar la guerra suicida contra la naturaleza" y de considerar a la crisis ambiental como "primera prioridad de todo gobierno y organismo multilateral", la cual está siendo puesta en un segundo plano.
En cuanto a las emisiones de gases de efecto invernadero, expresó que éstas “deben reducirse en un 45% para 2030 para tener alguna esperanza de alcanzar emisiones netas cero para 2050. Sin embargo, las emisiones están aumentando a niveles récord”. Indicó también que el 80% de dichas emisiones provienen de países del G20, y que quienes más están sufriendo sus consecuencias son los países más vulnerables, que menos han contribuido a la crisis climática.
Respecto de los combustibles fósiles, Guterres señaló que “nuestro mundo es adicto” a ellos y que es hora de que las empresas que los producen y sus facilitadores “rindan cuentas. Los contaminadores deben pagar”. Instó, asimismo, a que las economías desarrolladas graven las ganancias extraordinarias de tales empresas y destinen esos fondos a los países que más perjudicados se ven por la crisis climática.
Con miras a la COP27 en Egipto, Guterres remarcó la necesidad de cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) del año 2015, así como también con los objetivos del Acuerdo de París de 2016. Para ello, destacó las ventajas de las energías renovables, las cuales son más económicas que los combustibles fósiles y generan además puestos de trabajo.