Cañada de Gómez.— Quince familias que poseen sus viviendas en la zona norte del ejido urbano,
y que dependen de la solidaridad de los bomberos voluntarios que llenan de agua los tanques y
tambores que poseen enfrente de sus domicilios, solicitaron a las autoridades municipales la
extensión del servicio de red de agua potable.
Explicaron que durante las fiestas estuvieron sin ese servicio
elemental. El intenso calor despertó el enojo de los vecinos. “No podemos vivir así, es peor
que en la Edad Media”, señalaron.
La red. El tendido de agua potable encarado en su momento por la Municipalidad y
la empresa Aguas Santafesinas (ASA) cubrió una extensa zona de los barrios del norte de Cañada de
Gómez. No obstante, quedaron calles sin cobertura como Suipacha entre Capdevila y Corrientes.
En esa zona, donde hay muchas familias populares con chicos, los
habitantes padecieron durante los últimos días la escasez de agua. Los vecinos recurrieron a los
medios de comunicación para solicitar a los funcionarios “la continuidad de los
trabajos”.
“El reclamo lo empezamos a hacer a fines de octubre. Nos dijeron
que el comienzo de los trabajos era inminente, pero nos mintieron porque la nota que enviaron a ASA
lleva como fecha el 26 de diciembre, dos meses después”, dijo uno de los vecinos.
Historia antigua. En ese entonces, los fronteros elevaron una nota
requiriendo a la intendenta municipal Stella Clérici el comienzo de las obras complementarias para
cubrir unas seis cuadras que quedaron pendientes de la última obra ejecutada.
Casi de inmediato el secretario de Servicios Públicos de la Municipalidad,
Angel Novello, manifestó que se iban a ocupar de cumplir ese pedido, pero todavía no se ven
máquinas operando en el lugar.
“Nos sentimos abandonados y discriminados. Lo peor lo estamos
pasando en estos días, durante la Navidad y el Año Nuevo, porque nos quedamos sin agua en los
tambores. Por suerte, luego de llamar y llamar, vinieron los bomberos voluntarios y los
llenaron”, dijo otro vecino del lugar.
Los pobladores tienen tambores de doscientos litros frente a sus casas.
“No podemos vivir de esta forma, pedimos una respuesta”, resaltaron a los medios de
prensa.



























