Miles de personas marcharon por ciudades de Estados Unidos de manera pacífica, mientras el número de manifestantes decreció y la violencia y actos de saqueo casi desaparecieron. Los manifestantes prometen continuar con las manifestaciones en homenaje al afroamericano George Floyd, asesinado por un policía blanco el pasado 25 de mayo. Lo que está ahora en discusión en todo Estados Unidos es la reforma profunda de sus departamentos de policía, que son municipales.
En la ciudad y el estado de Nueva York, que fue escenario de noches de extrema violencia y saqueos, las marchas nocturnas volvieron a ser mayormente pacíficas, aunque un video de un policía que empuja a un manifestante de avanzada edad que cae y se lastima la cabeza en Buffalo, una ciudad del estado, generó condenas. El alcalde de Buffalo, Byron Brown, suspendió sin goce de sueldo a dos agentes por el incidente.
El resto de las protestas en el país fue pacífica por segunda noche consecutiva, horas después de un emotivo homenaje a Floyd en la ciudad de Minneapolis al que asistieron miembros de su familia, celebridades, políticos y activistas de defensa de los derechos civiles.
En el servicio religioso, diversos oradores hicieron fuertes llamados a adoptar profundos cambios en las tácticas policiales y en el sistema judicial de Estados Unidos. Las protestas por Floyd, que será enterrado el próximo lunes, continuarán "hasta que cambiemos todo el sistema judicial", dijo el activista de los derechos civiles Al Sharpton.
Durante las manifestaciones muchos participantes dijeron que los ánimos estaban más calmados por varios factores: el agravamiento de los cargos contra los policías involucrados en la muerte de Floyd, un cambio de actitud de la policía, que en algunos casos se solidarizó con ellos, y el convencimiento de que la violencia no sirve a la causa.
En Washington y Los Angeles, el número de manifestantes fue menor a jornadas anteriores y en la ciudad californiana por primera vez no hubo incidentes, al igual que en la capital, tras lo cual las autoridades levantaron los toques de queda en ambos lugares.
Sin embargo, los manifestantes no dieron ninguna señal de que vayan a poner fin a sus protestas. El hermano de Floyd, Terrence, apareció en una protesta en Brooklyn y pidió seguir con la lucha, declarando: "Poder para el pueblo, para todos nosotros".
En el homenaje en Minneapolis, el abogado de Floyd dijo que no descansará hasta que se haga justicia por el afroamericano de 46 años, que murió el 25 de mayo en esa ciudad de Minnesota mientras era arrestado por un policía blanco que lo redujo en el piso y le clavó la rodilla en el cuello durante casi nueve minutos pese a que gritaba que no podía respirar.
Tres de los cuatro policías que arrestaron a Floyd _supuestamente por haber pagado con dinero falso_ recibieron cargos de complicidad en homicidio. El autor del homicidio ya compareció ante un juez la semana pasada. Los cuatro podrían recibir condenas de hasta 40 años de prisión, luego de que el Fiscal General del Estado de Minnessota agravara los cargos contra ellos. Pero tanto en Minneapolis como en Los Angeles y Washington los alcaldes han recortado el presupuesto de la policía y anticipan que habrá profundas reformas en la selección y formación de los uniformados.