El ala cortada del avión privado de Yevgeny Prigozhin, jefe de la empresa de mercenarios Wagner, fue encontrada a kilómetros de distancia del lugar de la caída de la nave: evidencia, según expertos en aviación, que respalda un consenso cada vez mayor de que el jefe mercenario ruso murió después de que su avión fuera saboteado y cayera del cielo destrozado por una bomba. Prigozhin y todo su estado mayor murieron en el accidente. Prigozhin protagonizó una rebelión militar sin precedentes contra el presidente Vladimir Putin en junio pasado. En el sistema de poder de Putin, un acto similar solo se puede pagar con la muerte.
Rusia informó oficialmente de que Prigozhin y todo su estado mayor de la empresa de mercenarios iban a bordo del Embraer Legacy 600 que se estrelló al norte de Moscú el miércoles, exactamente dos meses después de que lanzó una violenta rebelión militar contra el presidente Putin y sus generales.
Las tropas de Prigozhin tomaron la ciudad de Rostov, base de mando y logística de las operaciones militares rusas en Ucrania, y luego avanzaron hacia el norte, directo hacia Moscú. Se detuveron a solo 200 km de la capital rusa, luego de destruir seis helicópteros artillados rusos que intentaron interceptar la columna, y varios blindados. Luego Prigozhin se exilió en Bielorrusia, país que intermedió entre las partes. Putin no perdonó la rebelión, que lo desautorizó públicamente. Ahora lamentó la muerte de Prigozhin, pero sin dejar de recordar sus “errores”. La confirmación oficial de la muerte del mercenario rebelde vino del propio jefe del Estado: “Ofrezco mis sinceras condolencias a las familias de todos los fallecidos en la catástrofe aérea. Los datos preliminares dicen que a bordo iban ejecutivos de la compañía Wagner. A Prigozhin lo conocía desde hacía mucho tiempo, desde principios de los años noventa. Era un hombre de destino complejo y cometió graves errores en la vida”.
Los analistas occidentales comparten una convicción basada en evidencia pública e inteligencia privada: esto no fue un accidente. “El avión se desmoronó en vuelo luego de algún tipo de evento catastrófico en altitud”, dice Jeff Guzzetti, experto en aviación y colaborador del canal NBC News. “Literalmente cayó al suelo como una botella de Coca-Cola, totalmente fuera de control y sin partes del ala. Los aviones nuevos como este no se desmoronan así a menos que suceda algo malo”.
image.png
Jóvenes rusos rinde homenaje a Prigozhin en San Petersburgo, la ciudad donde tenía su sede central la empresa Wagner.
El avión se estrelló cerca del pueblo de Kuzhenkino, Rusia. Las autoridades están oficialmente investigando un accidente. Los videos geolocalizados por NBC News muestran al Embraer cayendo incontrolablemente al suelo, sin una de sus alas y dejando un rastro de humo entre las nubes blancas en el cielo azul al norte de Moscú. El ala cortada del avión se encontró a 3 km de distancia del lugar principal del accidente.
Dos funcionarios estadounidenses dijeron a NBC News que los servicios de inteligencia apuntan a que el sabotaje es la causa. Uno de ellos agregó que una teoría importante es que el avión fue derribado por un explosivo a bordo. Una bomba, probablemente alojada en el tren de aterrizaje durante las tareas previas al vuelo.
image.png
Una de las alas, pieza clave del accidente, cayó a 3 km del resto del avión. Su desprendimiento en vuelo solo se explicaría por un atentado explosivo.
Prigozhin siempre hacía preparar dos jets idénticos y a último momento decidía en cuál viajaba. Una medida que no impidió su muerte y junto con él la de todo su estado mayor. Es raro que no hayan dividido a los jefes entre los dos aviones.
No hay evidencia que respalde la tesis de que el avión fue derribado por un misil tierra-aire, dice el general Pat Ryder, secretario de prensa del Pentágono. Ni Estados Unidos ni sus aliados detectaron la “huella térmica” de un misil capaz de alcanzar al avión a la altitud de crucero. El portavoz del Pentágono dijo que la “evaluación inicial basada en una variedad de factores” era que Prigozhin probablemente fue asesinado. El Ministerio de Defensa británico añadió que si bien no había “pruebas definitivas” de que el jefe de Wagner estuviera a bordo, “es muy probable que esté realmente muerto”.
El avión subió y bajó bruscamente antes de caer en picada. Esto indica que “hubo una explosión de magnitud” El avión subió y bajó bruscamente antes de caer en picada. Esto indica que “hubo una explosión de magnitud”
El presidente Joe Biden y la ministra de Asuntos Exteriores alemana, Annalena Baerbock, se encuentran entre los que plantean que Prigozhin se ha convertido en el último enemigo del Kremlin en morir en circunstancias sospechosas. El portavoz de Putin calificó de “mentiras absolutas” la hipótesis de que el dictador ruso ordenó asesinar a Prigozhin e instó a esperar a que surgieran “pruebas forenses y más datos”.
image.png
Putin y Prigozhin cuando eran amigos y el luego mercenario hacía el servicio de catering del Kremlin.
Esta posición oficial de Moscú no se corresponde con la impresión casi universal de que Prigozhin, apodado desde la rebelión de junio “el muerto que camina”, fue víctima de Putin. La evaluación pública de los funcionarios estadounidenses y occidentales es respaldada por expertos en seguridad aérea. Destacados analistas de aviación dijeron que era extremadamente raro, incluso inaudito, ver a un avión confiable como el Embraer Legacy 600 perder un ala en el aire, sin algún evento catastrófico en vuelo, como una explosión. El modelo Embraer Legacy 600 sólo ha tenido un accidente en 20 años de servicio, y que no estuvo relacionado con un incidente mecánico.
El avión volaba normalmente antes de realizar “una serie de movimientos verticales” hacia arriba y hacia abajo y luego sufrir un “descenso rápido”, detalló Chris Lomas, especialista de aviación del sitio web de seguimiento Flightradar24. Ese cambio repentino, de un patrón de vuelo de crucero a una ruptura en el aire, “indica una explosión de gran magnitud”, dice John Cox, piloto de aerolínea retirado, investigador de accidentes aéreos y analista de aviación de NBC News. “¿Podría ser una explosión a bordo? Posiblemente. Este avión volaba normalmente un minuto antes y experimentó una falla catastrófica al siguiente”, agregó Cox, quien voló durante 25 años.
En los aviones modernos, simplemente no es posible que un piloto separe las alas, sin importar lo mal que lo vuele, y ninguna negligencia causaría que se rompieran, dice Peter Bernard Ladkin, profesor emérito especializado en seguridad de la aviación en la Universidad de Bielefeld. Podría ser que las alas se desprendieran al volar en el centro de una violenta tormenta, pero era un día despejado. “El hecho de que el fuselaje esté cayendo muestra que hubo una rotura en vuelo. Sabemos que algo pasó allá arriba”, afirmó Ladkin, que ha colaborado en investigaciones de accidentes aéreos. “El avión de alguna manera se detuvo en el aire y cayó como una piedra. Es difícil ver cómo se desprendería un ala en vuelo a menos que el avión hubiera encontrado fuerzas excepcionales de algún tipo, como el núcleo de una tormenta violenta, o algo más”, añadió.
"Putin tuvo éxito"
Saldado el aspecto técnico, surge el escenario político. “Lo primero que pensé al conocer la noticia de la muerte de Prigozhin fue que Putin necesitaba una forma realmente espectacular de matarlo, y la encontró con éxito”, afirmó la periodista y ensayista Anne Applebaum, una de las mayores expertas en Europa del Este y Rusia.
“Todo el mundo es ahora muy consciente de que los aparatos del Estado los castigarán si se rebelan. Esto se aplica a los milicianos de Wagner, a cualquiera que estuviera vinculado a Prigozhin o que forme parte del sistema de poder en Rusia. Un efecto secundario es que cualquiera que no esté de acuerdo con Vladimir Putin tiene ahora tiempo para ponerse a salvo en el extranjero, o para organizarse y reaccionar”. Obviamente, el presidente ruso intenta “proyectar una imagen de fuerza y estabilidad. Prigozhin no fue envenenado, no hay nada secreto o ambiguo sobre su final. El avión del jefe de Wagner explotó deliberadamente en el cielo, filmaron su caída en picado al suelo de forma espectacular y muy pública. El mensaje de Putin es directo para todos; un recordatorio ominoso: yo soy el único que manda, no hay piedad para los adversarios. Pero en realidad las cosas son diferentes: si diriges una guerra y te ves obligado a despedir a tu general más importante, y luego a eliminar al líder de la milicia que desempeñó un papel clave en tus campañas militares y logró éxitos significativos, significa que la situación no es tan halagüeña. Resulta que sus oficiales militares y de seguridad interior no están nada satisfechos. Putin intenta reaccionar, pero está claro que para él la situación sigue siendo cualquier cosa menos tranquila”.