El jefe del grupo paramilitar ruso Wagner, Yevgueny Prigozhin, estaba a bordo de un avión que se estrelló este miércoles en la provincia rusa de Tver, según confirmó la agencia rusa de transporte aéreo Rosaviatsiya, después de las dudas que surgieron sobre si estaba entre las víctimas.
La agencia publicó una lista con los siete pasajeros y los tres miembros de la tripulación que viajaban en el Embraer, que iba de Moscú a San Petersburgo, entre ellos Prigozhin y Dmitri Utkin, uno de los fundadores y comandante del grupo Wagner. Las autoridades habían comunicado antes que las diez personas que iban en el avión perdieron la vida en el incidente.
“Se ha iniciado una investigación sobre el accidente del avión Embraer ocurrido esta tarde en la región de Tver. Según la lista de pasajeros, en ella figuraba el nombre de Yevgueny Prigozhin”, había indicado previamente Rosaviatsia.
Prigozhin combatió junto a miembros de Wagner en Ucrania hasta junio pasado, cuando encabezó una rebelión contra el Ejército ruso que llevó a que el presidente Vladimir Putin lo tildara de “traidor”.
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Según el Ministerio de Emergencias, fallecieron un total de diez personas que estaban a bordo del avión privado, que viajaba entre Moscú y San Petersburgo, entre ellos tres miembros de la tripulación.
“El Ministerio ruso de Situaciones de Emergencia lleva a cabo las operaciones de búsqueda” de las víctimas del avión estrellado, indicó un comunicado.
Mientras se realizaban las operaciones de búsqueda, Putin participaba en una ceremonia conmemorativa de la batalla de Kursk, durante la Segunda Guerra Mundial, en la cual se abstuvo de cualquier alusión al incidente.
En su discurso en esa región, fronteriza con Ucrania, y ante soldados movilizados por la ofensiva en la exrepública soviética, Putin ensalzó a quienes “combaten con valentía y determinación”.
Aseguró que “la devoción a la patria y la lealtad al juramento militar unen a todos los participantes en la operación militar especial”, en referencia a la invasión lanzada por las tropas rusas a fines de febrero de 2022.
En tanto, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, dijo que no le “sorprende” la posible muerte del jefe del grupo paramilitar Wagner.
“No sé muy bien qué pasó todavía, pero no me sorprende”, dijo a los periodistas, y añadió: “En Rusia suceden pocas cosas sin que Putin tenga algo que ver”.
La insurrección
Después de convertirse en una figura de primer plano en Rusia por la participación de Wagner en la guerra de Ucrania, Prigozhin lideró el 24 junio una insurrección contra el Ministerio de Defensa y el Estado Mayor del ejército regular.
El levantamiento se produjo después de que el presidente ruso anunciara que los combatientes de Wagner tenían que firmar contratos con el Ejército.
Putin había tildado a Prigozhin de “traidor” cuando este se apoderó de cuarteles del sur de Rusia y emprendió una marcha hacia Moscú.
La sublevación de Prigozhin y el grupo Wagner duró 24 horas.
En la sublevación de junio, que duró un día, Prigozhin desafió frontalmente la autoridad de Putin, tomó posiciones en la ciudad de Rostov del Don, y desde allí avanzó con sus hombres a menos de 400 kilómetros de Moscú.
Finalmente, el jefe de las milicias y el Kremlin llegaron a un acuerdo: Prigozhin se asiló en Bielorrusia, se dejó sin efecto el expediente penal en su contra y ninguno de sus subordinados sería enjuiciado.
Una parte de los milicianos, muchos reclutados en cárceles, participaron en la formación de las Fuerzas Armadas de Bielorrusia.
Tras los cambios políticos y económicos vividos en Rusia durante la década del 90, Prigozhin se convirtió en un estratega que pasó de estar casi nueve años en prisión a construir un imperio hotelero y luego a ser líder del grupo paramilitar más importante de Rusia.
Wagner intervino a favor de separatistas en la región ucraniana de Lugansk y luego se extendió a Siria, donde Rusia ejercía como aliado de Damasco.
Luego se acercó a África, donde, según Estados Unidos y sus aliados, actuaba como brazo armado de las juntas militares que asumieron el poder en los últimos años, como en Mali.
Prigozhin fue acusado por Estados Unidos de interferir en las elecciones estadounidenses de 2016 a favor Donald Trump.
Tras la invasión de Rusia a Ucrania, el líder de Wagner confirmó que había fundado el grupo de mercenarios en 2014, en una decisión que puso rostro a la organización y lo convirtió en un personaje presente en las redes sociales, en las que anunciaba constantemente las operaciones del grupo.