La canciller Susana Malcorra afirmó ayer que en Brasil se "cumplieron las pautas del proceso" del impeachment contra la presidenta Dilma Rousseff, pero reconoció que hay un "debate entre la legalidad y la legitimidad" e insistió en que la Argentina mantendrá su postura de "acompañar sin ser altisonante". Desde Londres, donde participó en la Cumbre Anticorrupción convocada por el primer ministro David Cameron, Malcorra afirmó que le produce "un profundo dolor institucional y personal" la situación de Rousseff, suspendida en su cargo por el Parlamento brasileño, pero que en lo referido al proceso de juicio político en su contra el país vecino "ha cumplido las pautas dentro de la legalidad del proceso". "Brasil se aseguró de que los distintos pasos que establece el procedimiento del impeachment se cumplieran. Pero también es cierto que hay muchos que tienen una seria cuestión respecto de la legitimidad de los hechos", sostuvo la canciller y agregó: "Debatir entre la legalidad y la legitimidad es una situación compleja. Lo que nosotros esperamos es que esto concluya, para que no se acentúen las necesidades y las ansiedades del pueblo brasileño".































