Partidos europeos de extrema derecha celebraron el triunfo del Partido de la Libertad de Austria (FPO) en la primera ronda de las elecciones presidenciales como un voto de protesta contra la Unión Europea (UE). El FPO logró algo más de 35 por ciento de votos, aventajando netamente a los demás partidos. La cuestión inmigratoria, que afecta especialmente a Austria, tuvo directa relación con el resultado.
"Claramente, la gente en Europa es cada vez más consciente de que la UE es una estructura antidemocrática que subyuga al pueblo", dijo la líder del partido francés Frente Nacional, Marine Le Pen, en una entrevista con la emisora France 2. Según Le Pen, "la gente" ha comenzado a darse cuenta de que la UE no cumple sus promesas de fomentar el crecimiento económico y frenar la inmigración.
El candidato del FPO, Norbert Hofer, ganó sorpresivamente el domingo la primera rueda de las elecciones presidenciales austriacas con el 35,1 por ciento de los votos, delante del aspirante de Los Verdes, Alexander van der Bellen, que logró el 21,3 por ciento. Los dos candidatos tendrán que competir en una segunda vuelta programada para el 22 de mayo. Pero el dato más llamativo es que los dos partidos predominantes en la política austríaca desde la posguerra, los socialdemócratas y los democristianos, quedaron relegados a apenas 11 por ciento cada uno. Ambos partidos están actualmente en el gobierno.
El populista holandés Geert Wilders, al conocer la victoria de Hofer, tuiteó: "¡Fantástico!", mientras que miembros del partido antieuropeo Alternativa para Alemania (AfD, por sus siglas en alemán) también celebraron. "Nuestro aliado político en Austria ha enviado otra señal muy clara", afirmó Andre Poggenburg, destacado miembro de la agrupación. AfD, que logró un voto récord en las elecciones municipales alemanas de marzo pasado, propone una nueva unión monetaria, que excluya a los países que acumulan deudas públicas, como Italia, España y Grecia.
El secretario general del partido derechista italiano Liga Norte, Matteo Salvini, afirmó que el FPO "reclama una migración controlada, más empleos y una Europa diferente. Ellos, al igual que nosotros, quieren reglas, orden, puestos de trabajo y tranquilidad".
Hofer advirtió que, de ser elegido presidente, podría de disolver el actual gobierno de coalición entre socialdemócratas y democristianos. Asimismo, Hofer anunció que como presidente se negaría a firmar el proyectado acuerdo de libre comercio entre la UE y Estados Unidos (TTIP, según sus siglas en inglés), para someterl o a votación en un referéndum.
Hofer advirtió que, de ser presidente, evaluará dejar fuera de funciones al gobierno centrista de los socialdemócratas y democristianos si no se hacen progresos para reactivar la economía y bajar el desempleo. Hofer también aseguró que, de resultar elegido, se negará a firmar el tratado de comercio previsto entre la Unión Europea y Estados Unidos y que sometería a referéndum el Tratado Transatlántico de Asociación e Inversión (TTIP).
En el gobierno austríaco, en tanto, los dos socios se mostraban aturdidos. El canciller austriaco Werner Faymann (del socialdemócrata SPO) y el vicecanciller Reinhold Mitterlehner (democristiano, OVP), cuyos mandatos no expiran hasta 2018, excluyeron cualquier reestructuración. Faymann, "entristecido" por el resultado, aseguró que trabajaría "más duramente". En el poder desde hace ocho años, la coalición sufre un innegable desgaste. El aumento del desempleo coincidió con la crisis migratoria que estalló el año pasado con la llegada masiva de sirios. Más de 90.000 personas pidieron asilo, lo que es más del 1 por ciento de la población.