Los incendios forestales siguen quemando miles de hectáreas de bosques en el hemisferio Norte. Un verano seco y de altas temperaturas creó el escenario “ideal” para que las llamas volvieran a hacer estragos desde California a Turquía.

Apocalíptica escena en la noche de la isla de Eubea, uno de los principales destinos turísticos de Grecia. Debieron evacuar a más de 600 turistas.
Los incendios forestales siguen quemando miles de hectáreas de bosques en el hemisferio Norte. Un verano seco y de altas temperaturas creó el escenario “ideal” para que las llamas volvieran a hacer estragos desde California a Turquía.
Todo el Mediterráneo está muy afectado por los incendios. Grecia, país que sufre una de las peores olas de calor de los últimos 30 años, experimenta un cuadro apocalíptico. Las zonas más afectadas son Atenas, la capital, y varias islas del Peloponeso, sobre todo la isla de Eubea, la segunda más grande de la nación. Por ahora, se ha registrado una víctima mortal (un bombero de 38 años), mientras miles de personas han tenido que ser evacuadas de sus casas.
Muchos de los más de 400 incendios de las últimas 24 horas están bajo control, pero aún quedan otros desatados. Este sábado había al menos 1.450 bomberos y 15 aviones desplegados, gracias a la ayuda de países vecinos. Las condiciones climáticas no ayudan a la extinción. Grecia está atravesando una de las peores olas de calor de los últimos 30 años, con temperaturas continuadas por encima de los 40 grados centígrados. Además, a esto se suman las fuertes rachas de viento que propician la extensión de las llamas.
Es una “crisis ecológica sin precedentes”, la calificó el primer ministro Kyriakos Mitsotakis. “Cuando termine este verano de pesadilla repararemos todos los daños lo antes posible”, agregó Mitsotakis. En las últimas 24 horas se combatieron 426 incendios en zonas urbanas y 91 incendios forestales, mientras que hubo más de 90 llamadas de emergencia.
Una de las principales zonas afectadas es la capital, Atenas, en donde habitantes de los suburbios del norte de la ciudad se han visto obligados a abandonar sus hogares ante la cercanía de las llamas. Han pasado seis días desde que estallara un incendio que ha sumido a Atenas en el humo. Más de 700 bomberos _incluidos refuerzos de Chipre, Francia e Israel_ fueron desplegados en el área de la capital griega. El fuego llegó también al lago Marathon, la principal reserva de agua de Atenas, para luego trasladarse hasta el Parnés, un parque nacional que ya se vio afectado por los incendios en 2007.
La isla de Eubea es el otro gran foco que preocupa ahora a los griegos. La segunda mayor isla del país es un conocido destino turístico que ha tenido que ser evacuado por la ferocidad de las llamas. Allí, las llamaradas alcanzaron la costa, lo que obligó en la noche del viernes a evacuar a más de 600 personas en ferry.
Al menos una persona ha fallecido. Se trata de un bombero de 38 años que pereció el viernes debido a las heridas provocadas por la caída de un poste eléctrico al norte de la capital. Otros dos bomberos se encuentran hospitalizados por quemaduras graves en vías respiratorias.
El jefe de Protección Civil de Grecia, Nikos Hardalias, afirmó que los bomberos están enfrentando “condiciones excepcionalmente peligrosas y sin precedentes. Enfrentamos una situación sin precedentes en nuestro país, en la intensidad y amplia distribución de los incendios forestales, y los nuevos brotes en toda Grecia”.
Hardalias informó también que tres personas han sido detenidas por ser los causantes de los incendios en la capital, el centro y el sur de Grecia. La policía indicó que el detenido en Atenas habría iniciado tres fuegos en diferentes lugares al norte de la capital, desatando el gran incendio que sigue sin ser extinguido.
En la vecina Turquía, varios incendios llevan también días azotando a diversas zonas del país, en lo que el presidente Recep Tayyip Erdogan ya ha denominado como los peores de la historia nacional. Hasta allí se han traslado igualmente efectivos de otros países. Desde España, por ejemplo, llegaron cinco hidroaviones. Son ocho los grandes incendios que siguen activos en suelo turco, que ya cuenta al menos ocho víctimas mortales por el fuego.
En Italia, dos personas fallecieron también a causa del humo. Solo en la región de Calabria se contaron 57 incendios el viernes.
En Estados Unidos, en California, un incendio que arde desde hace tres semanas redujo a cenizas el centro de una población en el norte, mientras los bomberos se preparan para nuevos estallidos. Se repite así el escenario ya sufrido en 2020.
El incendio “Dixie” que calcinó gran parte del pueblo Greenville, de la época de la fiebre del oro, ha destruido más de 180 hogares y 10.000 inmuebles más en el norte de Sierra Nevada estaban en riesgo. El Departamento Forestal indicó que “Dixie” es el sexto mayor incendio en la historia californiana. Las llamas calcinaron un territorio mayor que la ciudad de Los Angeles solo hasta el jueves, cubriendo un área de más de 1,305 kilómetros cuadrados.
Cuatro de los otros cinco mayores incendios forestales ocurrieron en 2020. El actual incendio, agravado por vegetación reseca y ráfagas de viento de 64 kilómetros por hora, arrasó Greenville, en la Sierra Nevada. Las llamas barrieron a este pueblo fundado durante la fiebre del oro californiana hace más de un siglo. Los bomberos se preparan para nuevos focos, en medio de un clima peligroso. Unos 160 kilómetros al sur, otro incendio estalló cerca de Colfax, una población de 2.000 habitantes, y destruyó entre 35 y 40 viviendas. En pocas horas arrasó cinco kilómetros cuadrados de maleza reseca y árboles. Unas 6.000 personas recibieron la orden de evacuación.




