Bogotá.— El periodista francés Romeo Langlois fue entregado ayer por las FARC a una misión humanitaria que lo recibió en un sector selvático del sur de Colombia, en el punto final de un secuestro que se prolongó por poco más de un mes.

Bogotá.— El periodista francés Romeo Langlois fue entregado ayer por las FARC a una misión humanitaria que lo recibió en un sector selvático del sur de Colombia, en el punto final de un secuestro que se prolongó por poco más de un mes.
La liberación se llevó a cabo en el caserío de San Isidro del municipio de La Montañita, en el departamento de Caquetá, a unos 16 kilómetros del lugar donde el reportero fue hecho cautivo el 28 de abril por parte la guerrilla.
Langlois fue entregado a una comisión formada por el diplomático Jean-Baptiste Chauvin, representante personal del presidente de Francia, François Hollande; la ex senadora colombiana Piedad Córdoba, que ha mediado en otras entregas de rehenes; y delegados de la Cruz Roja.
"Muy respetuosos". En sus primeras declaraciones, el reportero comentó que las Farc fueron "respetuosas" con él y que durante el tiempo de su secuestro se dio cuenta de que el gobierno y el grupo guerrillero hicieron "mucha política de lado y lado".
"Nunca me amarraron, me trataron como un invitado, me dieron buena comida con lo que tenían, fueron muy respetuosos (...) Además de haberme retenido por un mes cuando estaba herido, todo el resto ha ido muy bien. No me puedo quejar", dijo. "No necesitaba de esta experiencia para conocer el conflicto armado. Ojalá el ejército siga llevando gente (a las operaciones contra el narcotráfico y la guerrilla), porque este conflicto no es cubierto (periodísticamente)", agregó.
Asimismo, el cronista dijo que el conflicto colombiano ha llegado a tal grado de degradación que se necesita el secuestro de un periodista extranjero para que el país voltee los ojos para ver lo que ocurre en zonas apartadas como Caquetá.
Emboscada y secuestro. Langlois, reportero del canal de televisión France 24, resultó herido en el brazo izquierdo cuando fue secuestrado por un frente de las Farc en el caserío de La Unión Peneya, en La Montañita.
El 28 de abril el francés efectuaba un reportaje sobre las actividades de un comando militar y policial dedicado a la lucha contra el narcotráfico cuando el grupo fue emboscado por las Farc, lo cual produjo la muerte de cuatro miembros de la fuerza pública.
Un soldado que tenía la misión de protegerlo resultó muerto en el combate que se originó tras la emboscada. Entonces el periodista se quitó un casco y un chaleco antiesquirlas proporcionados por el ejército y se dirigió hacia los guerrilleros mientras gritaba que era civil, según relataron militares que estaban en la operación.
"En el momento del secuestro había cerca de 500 guerrilleros. Yo estaba cubriendo el allanamiento a un laboratorio de cocaína", recordó el periodista.
Las Farc catalogaron a Langlois como "prisionero de guerra" porque lucía prendas militares y estaba en una zona de conflicto, pero el ejército asegura que no tenía uniforme y que el casco y el chaleco le fueron entregados como una mínima protección.


