El Reino Unido impuso este jueves sanciones a siete empresarios rusos, entre ellos el dueño del Chlesea, Roman Abramovich, y suspendió la venta del club de fútbol inglés. La decisión fue tomada a modo de castigo por la invasión de Rusia a Ucrania.

El Reino Unido impuso este jueves sanciones a siete empresarios rusos, entre ellos el dueño del Chelsea, Roman Abramovich.
El Reino Unido impuso este jueves sanciones a siete empresarios rusos, entre ellos el dueño del Chlesea, Roman Abramovich, y suspendió la venta del club de fútbol inglés. La decisión fue tomada a modo de castigo por la invasión de Rusia a Ucrania.
Los activos de Abramovich y de los restantes empresarios rusos penalizados serán congelados. Además, no podrán viajar al Gran Bretaña. No se le aplicarán sanciones deportivas al Chelsea que podrá jugando la Premier League, pese a que su propietario fue incluido en la nómina.
Ni bien Rusia invadió Ucrania Abramovich puso el club a la venta, pero la congelación de activos y las sanciones impuestas por Gran Bretaña impiden ese proceso según los términos de la licencia otorgada al club.
La ministra de Deportes de Gran Bretaña,Nadine Dorries, dijo que el gobierno había emitido una licencia especial para permitir que Chelsea jugara partidos, pagara al personal y permitiera a los poseedores de boletos asistir a los partidos, porque no quería dañar a los actuales campeones de fútbol europeos y mundiales.
"Sé que esto genera cierta incertidumbre, pero el gobierno trabajará con la liga y los clubes para que se siga jugando al fútbol mientras se asegura de que las sanciones lleguen a quienes tienen en la mira", dijo en Twitter. "Los clubes de fútbol son bienes culturales y la base de nuestras comunidades. Estamos comprometidos a protegerlos".



Por Martín Stoianovich

