La Asamblea Nacional de Francia aprobó un proyecto de ley que prohíbe el acceso a las redes sociales a los menores de 15 años y veta el uso de teléfonos celulares en los colegios secundarios, con el objetivo de proteger la salud mental de los adolescentes y reducir el impacto negativo de las plataformas digitales.
La iniciativa obtuvo 130 votos a favor y 21 en contra durante el debate de este lunes. El texto, tramitado por procedimiento de urgencia, se encuentra en manos del Senado, instancia clave para que la norma pueda entrar en vigencia a partir del 1 de septiembre, en vías de ser aplicado en el inicio del próximo ciclo lectivo.
Durante el debate parlamentario, la diputada oficialista Laure Miller, una de las impulsoras del proyecto, advirtió sobre los riesgos del consumo digital sin control. "No se puede dejar que un niño gestione solo algo adictivo", sostuvo, y apuntó directamente contra los algoritmos de plataformas como TikTok, Snapchat e Instagram.
Según explicó, estos sistemas empujan a los adolescentes hacia contenidos vinculados con la autolesión, el suicidio y la ansiedad, además de fomentar comparaciones constantes y una exposición excesiva a estímulos digitales.
"Las redes sociales prometían creatividad y alegría, pero ocurrió todo lo contrario", afirmó Miller. En este sentido, agregó: "Prometían conectar, fragmentaron. Prometían informar, saturaron. Prometían divertir, encerraron".
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Los argumentos detrás del proyecto de ley oficialista
El texto aprobado establece dos ejes centrales: impedir el acceso a redes sociales a menores de 15 años y prohibir el uso de teléfonos móviles en los institutos secundarios. La medida busca reducir distracciones en el ámbito educativo y limitar los efectos nocivos del uso intensivo de dispositivos digitales.
"El objetivo es proteger la salud mental de nuestros jóvenes, porque advertimos que las redes sociales moldean cada vez más sus mentes", explicó la diputada oficialista durante la sesión.
La urgencia del tratamiento legislativo se apoyó en informes recientes de la Agencia Francesa de Seguridad Alimentaria, Ambiental y Laboral, que alertaron sobre el impacto negativo de las redes sociales en la salud mental de los jóvenes.
Según el organismo, estas plataformas favorecen la privación del sueño, el sedentarismo, la exposición a contenidos violentos y el ciberacoso, además de generar altos niveles de ansiedad.
El presidente Emmanuel Macron celebró la aprobación en la Asamblea a través de su cuenta de X: "Este es un paso importante. El cerebro de nuestros hijos no está a la venta. Ni en plataformas estadounidenses ni en cadenas chinas. Sus sueños no pueden ser dictados por algoritmos".
Antes de la votación final, la Asamblea rechazó una moción de inadmisión presentada por La Francia Insumisa, el principal partido de izquierda, que calificó la prohibición de "inaplicable" y sostuvo que "no cambia nada".
Para transformarse en ley, la norma deberá recibir el aval del Senado y alinearse con el Reglamento Europeo de Servicios Digitales, con el objetivo de evitar conflictos legales como los que frenaron una iniciativa similar en 2023.