El Parlamento británico aprobó hoy un aumento del arancel universitario en medio de grandes protestas y disturbios estudiantiles en todo el país.

El Parlamento británico aprobó hoy un aumento del arancel universitario en medio de grandes protestas y disturbios estudiantiles en todo el país.
La medida aprobada dispone un aumento del arancel anual universitario de 3.300 libras esterlinas (3.500 euros ó 5.200 dólares) a hasta un máximo de 9.000 libras y fue la primera gran prueba a la que se sometió en el Parlamento la coalición liberal- conservadora, que lleva tan sólo unos meses al frente del poder.
En medio de un inmenso dispositivo policial, miles de estudiantes y escolares británicos habían salido hoy a las calles de Londres en protesta contra la propuesta. En algunas calles ardía fuego y se produjeron enfrentamientos entre la policía y los manifestantes. Varias personas resultaron heridas y un policía se encuentra en estado de gravedad.
La medida fue aprobada en horas de la tarde por 323 votos a favor y 302 en contra y entrará en vigencia en 2012. La iniciativa fue impulsada por el ala conservadora del gobierno, mientras que los liberales se habían mostrado contrarios a elevar las tasas durante la campaña electoral.
Dos miembros liberales del Parlamento renunciaron hoy en protesta por la medida. El jefe del partido, Nick Clegg, reaccionó a las críticas de sus propias filas diciendo que quien está en contra del arancel universitario es un “soñador”. No me avergüenzo de mi decisión, afirmó, “tomo el mundo tal como es”. El gobierno asegura que el aumento es necesario para financiar a largo plazo las instituciones universitarias británicas.
En octubre, había anunciado que reduciría los gastos para el sector de estudios superiores en un 40 por ciento a raíz de los planes de ahorro generales suscitados por la crisis económica. Las voces críticas a la medida, por su parte, sostienen que el aumento obstaculizará el acceso de muchos jóvenes a los altos estudios. Las protestas, según los manifestantes, congregaron este jueves a unos 30.000 personas, entre estudiantes, escolares, empleados universitarios, padres y sindicalistas.
Los disturbios se produjeron desde la mañana, cuando se prendió fuego a bancos ubicados en la plaza delante del Parlamento. Si bien la mayor parte de las protestas fueron pacíficas, en Belfast también se registraron disturbios. Las protestas ya llevan semanas. A mediados de noviembre, una manifestación en Londres descencadenó incidentes violentos en los que algunos manifestantes rompieron cristales de comercios y numerosos jóvenes fueron detenidos. (DPA)


Por Florencia O’Keeffe
