El escándalo de manipulación de emisiones de Volkswagen cobró una nueva dimensión: según las investigaciones de la empresa alemana también hay irregularidades en las emisiones de dióxido de carbono (CO2) y en este caso también están afectados motores nafteros, informó ayer la compañía. Hasta ahora el escándalo de manipulaciones se refería a las emisiones de óxido nítrico en motores diésel. “Por lo que se sabe hasta ahora podrían estar afectados unos 800.000 vehículos del grupo Volkswagen”, apuntó la automotriz en un comunicado. “La primera evaluación de los riesgos económicos es de unos 2.000 millones de euros”, agregó la automotriz europea. La Agencia de Protección Ambiental (EPA) de Estados Unidos destapó en septiembre el fraude con un software instalado en motores diésel de hasta dos litros que permitía reducir las emisiones de gases contaminantes durante las pruebas de laboratorio. Volkswagen admitió el engaño detectado en 11 millones de autos y se prepara para afrontar multas y pleitos legales millonarios.
El presidente del grupo Martin Winterkorn fue reemplazado por Matthias Müller, hasta entonces el máximo ejecutivo de Porsche, y la empresa registró sus primeras pérdidas trimestrales en 20 años. Ahora, en el marco de las investigaciones de motores diésel iniciadas tras el escándalo, VW detectó que en la certificación de dióxido de carbono de algunos modelos se dieron datos de CO2 demasiado bajos, y con ello cifras demasiado bajas de consumo.
principalmente están afectados vehículos diésel de modelos VW Polo, Golf y Passat, Seat León e Ibiza, Skoda Octavia y Audi A1 y A3, explicó un vocero de VW. Se trata de motores de 1,2, 1,6 y 2,0 litros cuyos grupos electrógenos proceden de la matriz de VW en Wolfsburgo.
También se detectaron irregularidades en un pequeño número de un tipo de motores nafteros, admitió el vocero. Según VW, todavía no se puede evaluar el alcance real de las irregularidades. “La junta directiva de Volkswagen AG lamenta profundamente la situación constatada y subraya que se continuará consecuentemente con la senda de esclarecimiento y transparencia iniciada”, señaló la empresa, que afirma que la seguridad de los autos no se vio comprometida en ningún momento. Asimismo, la empresa aseguró que hablará “de inmediato” con las autoridades competentes sobre las consecuencias de estos hallazgos y se mostró dispuesta a seguir esclareciendo lo más rápido posible sus procedimientos y a establecer correctamente los valores de CO2 en los vehículos afectados.
El nuevo presidente del grupo volvió a prometer una investigación “completa e implacable”. “No pararemos ante nada ni ante nadie. Es un proceso doloroso pero no hay alternativa”, dijo.
El CO2 es el principal gas de efecto invernadero y responsable fundamental del calentamiento global provocado por el ser humano. En los últimos años en la UE se endurecieron los niveles permitidos de dióxido de carbono. Esta vertiente del escándalo podría tener nuevas consecuencias para la empresa y sus clientes. En países como Alemania uno de los impuestos a los automóviles se calcula, entre otros, en base a las emisiones de CO2.
Audi y Porsche. El comunicado de ayer llegó después de que el lunes la EPA lanzase nuevas y graves acusaciones contra VW. La agencia estadounidense acusa a la automotriz germana de haber trucado también la emisión de óxido de nitrógeno en pruebas de laboratorio en motores diésel en modelos de alta gama como el Volkswagen Touareg, el Porsche Cayenne y las limusinas Audi A6 Quattro, Audi A7 Quattro y Audi A8. Volkswagen rechazó esas acusaciones y sostuvo que no instaló ningún programa “para modificar de forma ilegal los valores de las emisiones de gases de escape”. Sin embargo, y antes de que se conocieran las nuevas irregularidades, las acciones del gigante automotor cayeron ayer un 3% en Alemania y fueron las que más cedieron en el selectivo bursátil Dax. Además VW se enfrenta a otros problemas en EEUU, relacionados con supuestos fallos en la comunicación de accidentes con heridos y víctimas mortales a la Agencia Nacional de Seguridad Vial de estadounidense (NHTSA). La empresa anunció ayer el lanzamiento de una auditoría externa para asegurarse de que los datos se transmiten de forma correcta.
































