Venado Tuerto.— "Ahora quiero que sean investigados los funcionarios
judiciales que cometieron esta barbarie y que sean sancionados como corresponde", dijo Carlos
Fraticelli pasado el mediodía de ayer, tras imponerse del fallo que lo absolvió por la muerte de su
hija Natalia, ocurrida hace nueve años y medio. Trascartón, el destituído juez de Rufino le pidió
al gobernador de la provincia, Hermes Binner, que "cuando se renueve la Corte Suprema de la
provincia, se utilice el mismo mecanismo de transparencia que se utilizó para elegir a los jueces
de la Corte nacional", en clara crítica a la composición actual del máximo organismo de Justicia
provincial que en junio de 2004 aprobó todo lo que se había actuado hasta ese momento covalidando
la hipótesis del homicidio de Natalia.
"Yo pagué con la cárcel por haber dicho la verdad y el padecimiento que sufrí es
terrible", dijo Fraticelli con un tono de voz sereno y distendido, tras notificarse de la
sentencia. Y añadió: "Yo simplemente quería que se haga justicia, demostrar mi inocencia y que mi
hija descanse en paz", algo que, dijo, recién podrá hacer ahora.
En octubre de 2002, cuando Fraticelli rompió el silencio tras ser condenado por
el crimen de Natalia, aseguró a LaCapital: "Tengo la certeza de que saldré libre". Y calificó como
de "tremenda injusticia" la situación que estaba atravesando. Parece que el tiempo le ha dado la
razón. Ayer manifestó: "Sabía que en algún momento esto iba a terminar así".
— ¿Cuál es su sensación ante este fallo?
— Después de nueve años de haber sufrido la máxima de las injusticias pude
demostrar mi inocencia, que no es ni más ni menos que lo que sostuve siempre. Pagué con la cárcel
por decir la verdad. Tanto Natalia como mi familia fuimos ultrajados, despreciados socialmente y
creo que no hay reparación alguna que pueda subsanar ese sufrimiento.
— ¿Le va a iniciar juicio a la provincia por lo ocurrido?
— Eso lo vamos a evaluar en su momento con mis defensores. Lo que si
quiero es que se investigue a los funcionarios judiciales que cometieron esta crueldad y que sean
sancionados como corresponde.
— ¿Por qué cree que ocurrió ésto?
— Las posibilidades de que todos ustedes se enteren de lo que
verdaderamente pasó en esta causa la van a poder dilucidar en el libro que estamos escribiendo.
Compren el libro y se van a enterar de lo que sucedió. Van a encontrar un relato de lo que
aconteció desde que murió Natalia, pasando por lo que sufrí en prisión y el atropello de todos mis
derechos.
— ¿Va a reclamar que lo restituyan como juez de Rufino?
— Desde el 13 de marzo de 2004 tenemos un recurso presentado al respecto
en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Ese recurso es para la sentencia de primera
instancia y que ahora, lógicamente, va a ser abstracta porque me absolvieron. También hay un
recurso porque estuve mal destituido en el jury de enjuiciamiento que se me hizo. Queremos esperar
el fallo de la Comisión Interamericana, ver cual es el criterio empleado. Creo que van a declarar
la nulidad del fallo teniendo en cuenta algunos antecedentes. De todos modos, yo lo que quería era
demostrar mi inocencia y que mi hija descanse en paz.
— ¿Pensó en su hija tras conocer el fallo?
— Que le parece. Como no voy a pensar en Natalia después de nueve años de
padecer semejante injusticia y atropello para que ahora me declaran inocente.
— ¿Suponía que el caso iba a termina así?
— Si, siempre pensé en este momento. Esto se revirtió porque tenemos una
Corte Suprema en la Nación que es realmente independiente del poder político. Por eso yo le pido al
gobernador Hermes Binner que cuando se renueve la corte provincial se utilice un sistema similar al
que se utilizó en la Nación, donde se eligieron magistrados a través de un correcto sistema de
selección y sin banderías políticas.
— ¿Se siente un condenado social?
— Yo me manejo mucho por las sensaciones del lugar donde vivo, que es
Rufino. Y ahí me siento muy bien y acompañado por mis alumnos. Ni bien salí de prisión me
reintegraron a la escuela, fui presidente de mesa en las tres elecciones que hubo en la provincia
desde entonces y me siento pleno en mi ciudad. En otros lugares no se si soy un condenado, pero en
Rufino no.
— ¿Funciona bien la Justicia provincial?
— Hay una inquietud de la población de esta zona de la provincia por los
delitos que se cometen y porque los juzgados de Instrucción o Correccionales no investigan. La
gente se ha manifestado contra los jueces, los insultó, y hasta rompieron edificios judiciales. Por
eso, ahora es más importante dedicarse a esas cuestiones.
En el final del diálogo con los medios frente al edificio judicial de Venado
Tuerto y antes de irse en compañía de sus defensores, Fraticelli hizo un encendido reclamo: "Por
favor, no se metan más con mi familia. Se lo pido encarecidamente a ustedes y al procurador general
de la provincia", en alusión a Agustín Bassó quien ayer mismo instruyó a los fiscales para que
planteen un recurso de inconstitucionalidad sobre el fallo que absolvió al ex juez de Rufino y a su
esposa.
En tanto, el abogado defensor Carlos Edwards adelantó que se intrumentarán todas
las medidas para que le restituyan a su cliente el cargo que tenía en el juzgado de Rufino y del
que fue separado tras la condena por el homicidio de Natalia. No obstante, Fraticelli dejó
supeditada la posibilidad de volver a ejercer como magistrado a la "opinión de la gente" y dijo que
por ahora no sabe qué va a hacer en los próximos días.