Me da mucha alegría ver qué linda está la ciudad, cuántas obras se han hecho. Pero a la vez, me da pena ver cuánta gente sufre la condena de la falta de trabajo, cuántas familias comen hoy y no saben si mañana tendrán pan en su mesa. Le pregunto a los poderosos, ¿por qué si tienen tanto poder adquisitivo para adornar la parte que les conviene mostrar, no pueden mantener las fuentes de trabajo? Estos señores empresarios que traen sus empresas aquí, hacen la suya, se llenan sus bolsillos y luego cierran las empresas y dejan familias enteras sin trabajo, sin importarles nada, hunden a estas familias en la desesperación, se olvidan que los obreros con su trabajo son la rueda que mueve gran parte del país. ¿Quiénes controlan a estas grandes empresas que hacen lo que quieren? ¿Cuántos albañiles se han muerto en accidentes laborales?, ¿cuántas familias destruidas y ellos se lavan las manos? De un día para otro cierran sus empresas sin importarles todos los problemas que dejan atrás. Esto para mi es injusto. Si no queremos más cortes, cierre de calles y marchas, pensemos todos juntos cómo solucionar estos graves problemas que nos afectan a todos. A las autoridades les pido soluciones, no que se la pasen todo el día prometiendo cosas que después no van a cumplir. Hagan algo positivo ya si quieren que confiemos en ustedes y les demos nuestros votos. Tienen que pensar en el pueblo no sólo cuando tienen elecciones. No queremos más fábricas cerradas.


























