Lara Sofía tenía dos años cuando descubrimos que padecía hipoacusia bilateral severa y congénita de causas desconocidas. Fue allí entonces que emprendimos la lucha visitando a cuanto médico hubiera en la rama de la audición. Tras varios intentos desafortunados nos topamos con personas que hoy forman parte del grupo que hizo y hace posible su progreso. Comenzamos probando con audífonos de los más potentes, pero al ver que con el paso de un tiempo no se conseguía la respuesta esperada decidimos abordarnos al tan valioso implante coclear. Hoy, Lara con cuatro años, y a dos semanas de su exitosa operación, abre su primera puerta para sumergirse en el mundo de los sonidos; y todo esto fue posible gracias al Ministerio de Salud que nos brindó la posibilidad de la operación, a la generosidad del doctor José Rosenzvit y su equipo de cirujanos, quienes no tuvieron reparo a la hora de trabajar con cualquier producto sin importar la marca, sólo el futuro de la niña. Gracias a María Eugenia Ares, quien fue la precursora de este equipamiento; también gracias a sus fonoudiólogas Mariela Grossi y Ane Falistocco, quienes trabajan arduamente para obtener los resultados más óptimos; a Silvia Tenorio, su psicóloga, quien nos ha acompañado en el proceso a Lara y a nosotros como familia. No podemos dejar de agradecer a todo el equipo de fonoaudilogía del Hospital de Granadero Baigorria Eva Perón, encabezado por la jefa del Servicio, Verónica Venica, la fonoaudióloga Claudia Palmeiro, las cuales fueron un pilar importante para la realización del implante; y por último y no menos importante, les damos las gracias a todo el personal de pediatría; a la doctora Adriana Avalone. Además, queremos hacer extensivo nuestro agradecimiento a la empresa Medel, quien no bajó los brazos y nos hizo saber siempre que nos daban acceso a su tecnología. Y muchas gracias a todos los que participaron en este camino. A todos aquellos padres que se encuentran en la misma situación, les quiero decir que no bajen los brazos para alcanzar el objetivo, que en este complicado camino van a encontrar profesionales dispuestos a luchar a la par de uno, trabajando con cualquier tipo de implante que le brinda el ministerio.































