A las 5 de la mañana del domingo una moto tipo enduro con dos ocupantes se detuvo en la ochava de French y Larrea. La cuadra ya estaba cerrada al tránsito de hecho por los mismos jóvenes que estaban en un cumpleaños que se festejaba a mitad de cuadra por French. Entonces uno de los dos hombres que iban en el vehículo se bajó con un arma de fuego que sostenía con las dos manos y disparó al menos trece veces contra las cerca de 200 personas que estaban en la fiesta.
El resultado fue fatal: Brenda del Valle Bravo, de 24 años, falleció minutos después del ataque en el Hospital Alberdi. Y al cierre de esta edición se contaban al menos ocho heridos. Horas después del trágico incidente, sobre las 16, quedó detenido uno de los atacantes: Ignacio G., de 25 años y empleado del Correo Argentino, se presentó en el Centro de Justicia Penal (CJP) acompañado por su padre y un abogado y después fue trasladado a la sede de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) donde quedó detenido a la espera de ser imputado.
Brenda era hermana de Elías Bravo, un adolescente de 17 años asesinado en 2011. Ese crimen volvió a ser mencionado por estos días en el marco del juicio contra la banda de Estaban Alvarado, luego de que uno de los testigos se lo adjudicara en calidad de instigador. Sin embargo tanto la familia como la investigación en manos de la fiscal Georgina Pairola descarta una línea común entre ambos homicidios.
Heridos
Al cierre de esta edición no estaba claro cuántas personas habían resultado heridas como consecuencia del ataque, ya que seguían notificándose el ingreso de personas en distintos hospitales.
En función de la información preliminar se confirmó que entre los heridos había almenos ocho personas. Entre ellas estaban Nicolás D. de 29 años, quien fue asistido en el Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria; Daniela A., de 18 y con herida en el muslo izquierdo, fue atendida en el Hospital Centenario; Valeria V., de 18 y con heridas en el muslo derecho y pelvis, también en el Centenario; María Laura F., de 21, fue llevada a ese mismo centro de salud con una herida de bala en la pierna derecha; Keila L., de 17, resultó baleada en el abdomen y fue trasladada al policlínico San Martín, donde también fue asistida Maribel B., de 27; Brisa Antonella R., de 21 fue trasladada al Eva Perón al igual que Israel Natanael M., de 16 años.
En la escena del hecho ayer a la tarde se comentaba que los chicos que estaban en la fiesta reconocieron a los dos atacantes, son vecinos de barrio Ludueña: Ignacio Gabriel G., que fue quien se entregó y quedó detenido y Emanuel G., de 27 años, quien al cierre de esta edición era buscado por la policía.
La fiesta de cumpleaños fue organizada por una joven de 24 años que vive a metros de un pasillo donde se instaló la barra de bebidas. Según comentaban ayer, los asistentes entraban y salían del pasillo ya que la fiesta era prácticamente en la calle y la música aturdía la cuadra.
Sin embargo, vecinos del lugar contaban que “nadie denunció la fiesta porque eran casi todos pibes y pibas de la cuadra”. No obstante, como se había realizado una convocatoria a través de Facebook “también vino gente de otros barrios”.
En lo referido al ataque todos los consultados coincidieron en que “parece que en ese pasillo vive un chico que vendería drogas y posiblemente haya tenido problemas con unos narcos de calle Matienzo”.
"En este barrio hay muchos problemas a raíz de la venta de drogas”, comentó al respecto un vecino.
Diez tiros secos
"Eran más o menos las 5 de la mañana cuando llegaron dos tipos en una moto, se bajaron y desde la casa que está en la ochava empezaron a tirar. Se escucharon como diez tiros secos, como si golpeara un martillo sobre una madera”, recordó uno de los testigos.
"Todos los chicos empezaron a correr y muchos cayeron heridos. Entonces muchos vecinos salieron a la calle y con sus autos particulares empezaron a llevar a los heridos a los hospitales. También paraban autos que pasaban para que los llevaran”, relató otro vecino.
Los que se salvaron de los roces de bala o los tiros directos reconocieron a los dos atacantes. Incluso ayer a la tarde se conoció una denuncia contra Ignacio G. por haber disparado contra otra vivienda de la zona minutos después del ataque, en Garzón al 1300 bis. En ese caso una mujer lo reconoció e indicó que Ignacio tenía un problema con su hermano, a quien amenazó y finalmente baleó la vivienda donde viven.
Según trascendió Ignacio vive a pocas cuadras de la casa de Brenda y luego del ataque se dirigió a la casa de su madre. Sin embargo, una vez enterado de que había sido reconocido por testigos como el tirador, se trasladó a la casa de su padre en Granadero Baigorria. Horas después su padre lo acompañó a entregarse.
Lo que hasta ayer no había trascendido es cuál pudo ser el motivo del demencial ataque.
"Estaba contenta”
En tanto, en una humilde vivienda de barrio Empalme Graneros la madre y los hermanos de Brenda esperaban el cuerpo de la joven, depositado en el Instituto Médico Legal. “Estaba contenta porque se había comprado una gargantilla para ir al cumple”, contó a este diario la madre de Brenda, y agregó que la joven trabajaba de moza en un bar de Maipú y Córdoba, y “era una chica loca por su hija, Emilia”.
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Brenda tenía 24 años y una hija.
"El ataque —agregó la mujer— no fue contra ella sino que fue contra la gente que estaba ahí. No sé qué pudo haber pasado ni por qué, pero estoy segura de que Brenda estaba en el lugar equivocado y fue mala suerte. A mi otro hijo, Elías, lo mataron hace mucho tiempo pero eso no tiene nada que ver con lo que le pasó a mi hija. Ella trabajaba y sólo quería ser una buena madre”.