La semana pasada estaba viendo por televisión los hechos que ocurrieron en Villa Lugano cuando los vecinos, indignados por no encontrar la solución de parte del Estado nacional intentaron llegar hasta el club Albariño para expulsar a los ocupas. La pericia de la policía y la voluntad de Dios así lo quisieron, porque hoy estaríamos lamentando quizás varias muertes, no del lado de los ocupas sino de los vecinos. Porque el día anterior cuando los usurpadores del predio atacaron por sorpresa a los vecinos dejaron al descubierto lo que son: delincuentes peligrosos. Estoy seguro de que detrás de las gomeras y las piedras hay armas blancas y algunas de fuego. La señora ministra de Seguridad piensa enviar a la policía a actuar en estos casos desarmados para desalojar a estos delincuentes. Es como mandarlos al matadero, Respecto a este tema, quiero hablar de una persona que es el mejor profesor de nuestra presidenta: su par venezolano Hugo Chávez, quien hizo un comentario respecto a los ocupas. Dijo que en su país apoyaría a la gente pobre que toma territorios privados, y si tiene que poner el Ejército a favor de esa gente lo va a hacer. ¿Se imaginan si nuestra presidenta hace esa idea suya? Les quedaría poca esperanza a los vecinos para recuperar el club Albariño.
































