El 14 de febrero, Día de los Enamorados, en bulevar Seguí y Entre Ríos, chocaron tres autos. Uno de ellos tumbó. En él se encontraban una menor de seis años de edad, el padre de familia y una mujer embarazada. Los vecinos sacaron a la menor de la camioneta. El padre salió por sus propios medios, pero a la mujer embarazada, decidieron dejarla quieta, ya que estaba inconsciente. Una de las vecinas le dio los primeros auxilios a los heridos, mientras los demás llamaban a la policía y a la ambulancia. Mientras el padre acompañaba a su mujer, la criatura asustada se encontraba en el cordón sentada llorando. Minutos más tarde llegaba la ambulancia y la policía y la familia fue trasladada al hospital. No es la primera vez que los vecinos debemos vivir momentos de angustia por graves accidentes. ¿Es tan costoso poner un semáforo en esta esquina?
































