Quería contar una situación que me indignó, que creo muy válido para pensar cómo procedemos como personas en la relación vendedor-cliente. Compré en el medio de la lluvia un paraguas en una regalería de Mendoza y Callao. Al cabo de dos horas se quebró sin haberlo maltratado, sin forzarlo. Sólo lo abrí dos veces y a la tercera ya no funcionaba. Cuando lo voy a reclamar, la respuesta fue "yo te lo vendí sano, problema tuyo si se rompe". "¡Yo no pierdo nada, vos no eras mi cliente!". Ahora me pregunto: ¿es ética la respuesta del comerciante? Si en el mismo día se rompe algo que me costó dinero, ¿no es normal ir a reclamarlo? Mas allá de que cuando lo compré estaba sano, creo que la vendedora, antipática por cierto, debería reconocer que me estafó, porque me vendió un paraguas descartable al precio de uno que debería, por lo menos, soportar un día de temporal.



























