Los responsables de cuidarnos no logran adelantar ningún pasito en el cumplimiento de su misión. Inversamente la desbocada violencia argentina victimiza millares de inocentes haciendo retroceder un gran paso al país. Extendiéndonos en el tiempo todos esos funcionarios, políticos, gobernantes, organismos de seguridad proseguirán teorizando y mediatizando pero lo harán en medio de un inmenso campo de batalla regado de cadáveres baleados, apuñalados, fusilados, molidos a golpes. Esporádicamente el gobierno central exhibe actitudes unitarias olvidando que esta República adoptó el federalismo, y que los santafecinos estamos dentro de ese federalismo. Esta provincia, cualesquiera sean las causas, no da muestras de reaccionar ante el estallido temporario de una violencia pocas veces vista en Rosario. Entonces el asunto a dirimir se simplifica: no necesitamos reproches ni críticas, necesitamos ayuda federal urgente en Rosario. Queremos de vuelta bien equipados a los 900 gendarmes que nos birlaron el año pasado ya que son fuerzas operativas especiales para combatir el tráfico de drogas, queremos móviles, armamento preventivo. Es imprescindible el concurso de personal superior para capacitar a nuestra escasa tropa policial. Si no recibimos ayuda exterior inmediata no podremos emparejar la situación porque la violencia es fuerte y cada vez marca más el paso del retroceso nacional.































