Lo afirmo y cada día que pasa me convenzo más de que esta Nación en los últimos 20 años ha dejado de constituirse como tal, por las situaciones políticas y sociales que acontecen a diario. Hoy se trata tan solo de un conglomerado de ciudadanos totalmente desorientados y carentes de memoria. Voy a contar un hecho simple que me ocurrió ayer, esperando mi turno para ingresar al cajero automático de un banco. La casualidad hizo que delante de mí hubieran dos policías vestidos de civil (lógicamente, al igual que yo para ingresar al cajero a retirar dinero), conversando acerca de la decepción que les causaba continuar perteneciendo a una fuerza de seguridad donde los delincuentes y ladrones tienen el poder absoluto, y ellos simplemente tienen que conformarse con ser meros espectadores. Ambos, alcancé a escuchar, llevaban unos 20 años en la fuerza, y se notaba que tenían vocación para desarrollar su servicio a la comunidad. En un momento dijeron que no veían la hora de que les “llegara su retiro”. Saquen ustedes sus conclusiones.































