El experimentado basquetbolista Ricardo Molinari inventó hace 12 años el básquet para ciegos, en la ciudad bonaerense de Pergamino. "A los 49 años iba todos los mediodías a tirar al Club Comunicaciones. Un día llegué y no podía tirar porque había dos personas en la cancha: un profesor de educación física de la rama especial golpeaba el piso flotante con un bastón en una punta y en la otra Leo, un chico de 11 años ciego, trotaba cuando oía el ruido. Entonces me senté en la tribuna a mirarlos y me surgió una pregunta: ¿por qué un chico ciego no puede jugar al básquet? Porque le faltan elementos. Y ese día me fui casa sin tirar", recuerda "Maní" Molinari, un gigante de cabello canoso, de 1,96 metro y 61 años, mientras comparte un café con La Capital.
Ricardo tiene una pequeña empresa familiar de fabricación de equipamiento basquetbolístico. Y aquella noche casi no pudo dormir. "Ese día ni practiqué. Cuando se me ocurre una idea, la hago. No tengo horario. Me desperté a las 2 de la mañana y me fui al taller. Agarré una pelota de basquet y le saqué la válvula. Desarmé un rulemán viejo, metí las siete bolitas de acero en la pelota y volví a ponerle la válvula. Cuando la pelota pica la oye cualquiera, pero cuando rueda ni el ciego la oye", cuenta Ricardo.
-¿Por qué empezaste por ahí?
-Empecé con la pelota porque con el juego creamos independencia en la persona ciega, pero el ciego podía driblear pero no tirar al aro. Y a los dos meses hice el tablero.
-¿Cómo es?
-El aro es convencional. Primero hice una lengüeta doble de chapa para anunciar que convirtió el tiro, pero después le puse un timbre viejo de bicicleta con una palanca. El primer aro tenía una red común, de algodón, pero la cambié por una red de cadenas para que no se confunda cuando el tiro pegaba afuera y cuando convertía porque a veces el golpe accionaba el mecanismo.
1397059140¿Y cómo sabe el ciego dónde está el aro?
—El ciego no sabía dónde estaba el aro. Una mañana sonó el despertador a las 6, lo manotié y se me ocurrió una idea. Era uno más nuevo, que suena con intervalos. Lo desarmé, lo armé y logré que el sonido saliera. El tablero sonoro es lo mejor del invento.
1397059140¿El básquet para ciegos es un nuevo deporte?
—Sí, es un nuevo deporte porque tiene seis elementos nuevos: la pelota y el tablero sonoros, la red con cadenas, la cancha marcada en relieve y los pisos con diferentes texturas, reconocibles al tacto, acompañado de un reglamento de juego especial. En octubre de 2010 fue reconocido como obra inédita.
1397059140¿Qué semejanzas y diferencias tiene con el fútbol para ciegos?
—El fútbol para ciegos tiene 50 años, fue creado en España después de la guerra, y tiene la ventaja de que los arqueros ven y que tienen tres ayudantes afuera, que orientan a los jugadores. Aquí solamente tienen un ayudante externo para los atacantes, que los guía y les alcanza la pelota. El básquet para ciegos tiene la ventaja de que juegan mujeres y varones y no tiene límite de edad. Cada equipo debe tener obligatoriamente una mujer. Es el primer deporte de conjunto adaptado para ciegos.
1397059140¿En qué se diferencian las pelotas sonoras del fútbol y del básquet para ciegos?
—La pelota sonora del fútbol para ciegos tiene cuatro cascabeles dentro de los gajos, que se gastan y los dañan. En cambio las bolillas de acero de la pelota sonora de básquet para ciegos no la dañan. En los 60 los japoneses también inventaron el tenis para ciegos, pero es imposible jugarlo.
1397059140¿Los escépticos te decían que no iba a andar, como aquel eslogan?
—Tal cual. En el primer partido de básquet entre ciegos del mundo el equipo Celeste le ganó 5 a 3 al Blanco, en marzo de 2011, en el único estadio para este deporte, en Tanti. Y el primer encuentro de básquet convencional de la historia, en 1892, terminó 5 a 1. ¿No era que los ciegos no podían embocar? El primer partido de básquet de la historia, con gente que veía la pelota y la cancha, terminó 5 a 1. Convirtieron menos que los ciegos.
1397059140¿Qué significa para el básquet?
—Es el cambio más importante del básquet en su historia porque hasta ahora podían jugar en sillas de ruedas y los sordos, pero ahora incorporamos también a los ciegos.
1397059140¿Lo esencial es invisible a los ojos, como dice Saint Exupery en El Principito?
—Es una de las frases de mi libro, junto con la de Einstein: "Si lo puedes soñar, lo puedes hacer". Con el básquet para ciegos estoy hecho porque cuando jugaba nunca soñé con llegar a hacer esto. El básquet para ciegos los incluye, por eso nos invitaron a Tecnópolis, y les da independencia. Les da la posibilidad de jugar, de integrar un equipo, de sentir la capacidad de practicar un deporte y de interactuar en un grupo. Ellos destacan que son independientes y que sienten que pueden jugar sin que nadie les diga nada. Muchos forman parejas.
1397059140¿Cuál es tu proyecto?
—Esto es ad honórem y cuenta con la participación de numerosos profesores y técnicos de básquet, como el ex Atenas y selección nacional, Walter Garrone; Magnano y Duré, entre otros. Nuestra idea es difundir el básquet para ciegos en el país y en el mundo, y para eso tenemos un equipo que viaja a dar charlas y campus, que es una actividad de dos o tres días, en las que sólo pedimos que se hagan cargo de los gastos de traslado y estadía.
1397059140¿Y cuál es tu próximo sueño?
—El básquet para ciegos fue reconocido como nuevo deporte y deporte adaptado. Y soy muy cabeza dura: ahora no voy a parar hasta que sea un deporte paralímpico.
A Puerto Rico
El básquet para ciegos no sólo recorre nuestro país con sus charlas y clínicas sino que sorprende en el exterior, como en Puerto Rico. “El músico portorriqueño Wilkins, que tiene un castillo en (la ciudad cordobesa de) Tanti, me invitó a cenar allí porque le interesa el proyecto y nos va a invitar a dar clínicas en Puerto Rico, donde es amigo de (el cantor no vidente) José Feliciano y de (el basquetbolista) Piculín Ortiz”, confió Ricardo Molinari, el alma mater del básquet para ciegos.