Dos jóvenes de 21 y 25 años irrumpieron ayer en un local de revestimientos de
Castellanos al 2100, en barrio Bella Vista. Se movieron como profesionales y en todo momento se
mostraron tranquilos como para dominar a las cuatro personas que estaban en el lugar. Pero un
testigo observó la jugada desde la calle y corrió tres cuadras hasta la seccional 13ª. Eso marcó el
fin de la aventura. Tras un par de disparos intimidatorios, los delincuentes fueron arrestados en
el lugar cuando las víctimas ya habían sido encerradas en un baño y habían entregado unos 800
pesos, celulares y otras pertenencias.
Temprano. Eran las 8.45 cuando ocurrió todo. Quince minutos antes, el
propietario de Rosario Revestimientos y tres empleados estaban con los preparativos para iniciar
una jornada más de trabajo. El local poseé una puerta al frente que se abre con portero eléctrico.
En la parte delantera del inmueble, que ocupa en total una superficie de unos 20 metros por 50 de
fondo, se encuentra el salón de exposición y a un costado la oficina del dueño, Daniel Videgain. En
la parte trasera se encuentra el depósito de mercaderías.
Los delincuentes llegaron en una moto Gilera color rojo que dejaron estacionada
frente al negocio. Uno de los empleados les abrió confiado de que podrían ser clientes. "No podés
vivir desconfiando de la gente. El muchacho abrió porque ni se le cruzó por la cabeza de que a esa
hora nos iba a asaltar", rememoró ayer a la tarde Videgain, en su oficina y un poco más recuperado
del susto.
A cara descubierta, la dupla no anduvo con vueltas. Apenas pusieron un pie en el
local desenfundaron armas de puño. "Pidieron la plata, nos hicieron tirar al piso. A uno de los
muchachos le pegaron, pero no le hicieron daño. Enseguida nos llevaron a un baño que tenemos en la
parte trasera. Pero antes nos sacaron todo: billeteras, celulares, también juntaron un dinero de la
caja, que no era mucho", dijo el comerciante.
Mientras el atraco se ponía en marcha, un cliente de la casa llegaba en su
propia moto. Antes de bajar del rodado, según fuentes policiales, el muchacho alcanzó a ver a
través del vidrio de la puerta a uno de los empleados tirado en el piso y la contundente imagen de
un hombre a su lado, sosteniendo un arma de fuego. El testigo no lo dudó y se dirigió hacia la
seccional 13ª, que está en San Nicolás al 2100 y avisó lo que sucedía.
Al lugar. Dos brigadas, una de civil y otra uniformada, de la 13ª salieron para
Rosario Revestimientos. "Cuando llegamos, un hombre bien vestido se acercó a la puerta. Cuando
dijimos que éramos policías cerró y corrió hacia el interior. Tuvimos que romper el vidrio para
acceder al local", describió José Luis Brunelli, titular de esa dependencia. En su intento por
escapar, los delincuentes fueron hacia el depósito en busca de una salida que no existe.
Los policías tuvieron que hacer dos disparos intimidatorios para poder controlar
a los maleantes. "Cuando logramos reducirlos escuchamos gritos que venían de un baño. Ahí estaban
el dueño y los tres empleados", agregó Brunelli. La policía secuestró en poder de los ladrones un
revólver calibre 38 y otro 32 largo. La moto en la que llegaron, una Gilera roja, había sido robada
el viernes 28 durante un asalto a un locutorio de Constitución y Presidente Perón. Los arrestados
tienen antecedentes y se investiga si también tuvieron relación con ese hecho.