Una gavilla de maleantes que circulaban en un Fiat Uno gris tuvo a mal traer el lunes por la noche a dos subcomisarías del extremo noroeste del departamento Rosario. Aproximadamente a las 20.50, aprovechando que una familia guardaba su auto en una finca ubicada en la zona rural de Ibarlucea, en el barrio Los Eucaliptos al este de la comuna, tres hombres ingresaron a la casa y maniataron con precintos plásticos a una familia de cuatro integrantes. "No me vas a decir que con esta casa sólo tenés esta plata", recordó Jorgelina que le dijo uno de los maleantes. Tras retenerlos durante 45 minutos se llevaron unos 600 pesos, una Play Station, las alianzas del matrimonio y los celulares. Este atraco quedó denunciado en la sub17ª.
El Fiat Uno volvió a aparecer cerca de las 22 cuando un vecino del country Los Alamos, Osvaldo S., detuvo su Audi A4 negro a la altura del kilómetro 4,5 de la ruta 34, en inmediaciones del ingreso al barrio cerrado y de dos moteles, por un desperfecto en uno de sus neumáticos.
Cuando el conductor bajó para revisar, sobre la mano que une Rosario e Ibarlucea, los hombres del Fiat Uno aparecieron en escena y se ofrecieron para ayudar. "Amigo, ¿necesitás una mano?", le dijeron al conductor, de 42 años y transportista de profesión. Uno de los maleantes cruzó la ruta nacional arma en mano y sin mediar palabras se subió al Audi A4, patente FDA 116, y se lo robó.
El golpe, que duró un suspiro, quedó registrado en la subcomisaría 2ª, de barrio Nuevo Alberdi. El vehículo es modelo 2008 y su valor supera los 200 mil pesos.
Buscando calma. Para llegar al barrio Los Eucaliptos en Ibarlucea, a 10 kilómetros de Rosario, se debe conocer el terreno. Se accede por el kilómetro 6.5 de la 34ª. A la altura de la garita número 5 hay que doblar al este, luego transitar por la calle Alfredo Schila hasta el límite de la comuna. A unos 1500 metros de la ruta 34 y una distancia similar de la autopista Rosario-Santa Fe, está la casa de Gerardo y Jorgelina. En Pedro García entre Schila y Calle 13. Un barrio de coquetas viviendas, a más de 2 kilómetros de la subcomisaría 17ª, donde viven muchos vecinos que se fueron de Rosario buscando calma. "Nosotros vivíamos en Alberdi Oeste y hace dos años nos vinimos para acá para estar más tranquilos", explicó ayer Jorgelina, de 43 años.
El lunes a las 20.50, Gerardo, de 48 años, Jorgelina y uno de sus hijos de 21 años llegaron a su casa en su auto negro. Adentro estaba otro hijo de 16 años. Gerardo se bajó del auto, abrió el portón del garaje y cuando estaban ingresar el vehículo tres hombres armados ganaron el interior del domicilio.
"Eran entre tres y cuatro hombres. Todos muy jóvenes. Fue una situación muy extraña porque por momentos nos hacían chistes sobre el robo y por otros decían: «Bueno, esto se puro duro y le vamos a cortar un dedo a tu marido sino nos das más plata", recordó la mujer.
Otro momento de tensión fue cuando los ladrones anunciaron un posible secuestro. "Me dijeron «bueno, no hay plata, entonces nos llevamos a unos de tus hijos y nos pagás rescate». Yo les pedí que no lo hicieran porque uno de mis hijos es discapacitado y ellos me respondieron entre risas: «Bueno, nos llevamos el otro»", recordó la mujer.
Amarrados. Así pasaron 45 minutos. Entre charlas amenas y anuncios de torturas. "Yo pasé por la puerta de la casa de Jorgelina y vi estacionado un Fiat UNO color gris plata, pero pensé que eran amigos de los hijos que habían llegado a visitarlos. Para mí estos tipos andaban dando vueltas con el auto y cuando vieron a alguien llegando con su auto, los siguieron y al llegar los robaron", recordó una vecina de la zona, rodeada de árboles y campo. "Después nos ataron de pies y manos con precintos plásticos y nos dijeron: «Ahora cuenten hasta 100 y salgan»", explicó la víctima del robo de 600 pesos, una Play, celulares y las alianzas de oro de la pareja. Mientras Gerardo y su familia luchaban para librarse de las amarras, los hombres del Fiat se marcharon.
Media hora después de que los ladrones dejaron Los Eucaliptos, el Fiat gris apareció en el kilómetro 4,5 de la ruta 34 en dirección hacia Rosario. Y fue el turno del Audi A4, que hasta el cierre de esta edición no había aparecido.